Un dibujo hecho con plastilina: actividad para niños hiperactivos

Una actividad para ideal para estimular la concentración en niños hiperactivos es realizar dibujos con plastilina. Aunque parece una tarea fácil requiere de un trabajo que gusta mucho a los niños: dibujar y amasar plastilina. Esta combinación va a permitir al niño ver su obra terminada y expuesta, ya que podemos utilizarla como parte de la decoración de la casa.

Uno de los problemas que conlleva tener hiperactividad es la falta de concentración. Para que un niño hiperactivo aprenda a realizar una actividad concreta y no la deje a medias tiene que ser lo suficientemente atractiva como para que consigamos atraer su atención. Pero atraer la atención no es lo único importante, una actividad debe procurar estímulos al niño de aprendizaje, capacidad de imaginación, concentración y libertad a la hora de crear sus pequeñas obras de arte.

Un dibujo con plastilina.

La plastilina lo permite, pero generalmente cuando jugamos con ellos, creamos y deshacemos, no solemos dejar una muestra de lo que ha hecho el niño, sin embargo, creo que es importante que algo de lo que haga se quede de parte de la decoración de la casa, para recordarle que es capaz de terminar proyectos cuando se lo propone. Tenemos varias opciones: un pequeño rincón, una pared (el muro de las actividades) o ponerlas en su habitación como parte de la decoración. En este caso le vamos a enseña a dibujar con plastilina.

Recordemos que le vamos a enseñar a concentrarse, por lo tanto es importante dejar todos los materiales a mano para evitar levantarnos constantemente. Ha de ser el mismo sitio de trabajo de siempre, sin ruidos, o como mucho un poco de música suave, sin letra. También tenemos que recordar que no podemos imponerle que esté mucho rato en el mismo sitio, por lo tanto procuraremos que no se aburra, debemos animarle con preguntas para que no decaiga su ánimo, pero dejando que fluya su imaginación. Por ejemplo: ¿Qué pasaría si le pusieras el pelo de colores? Preguntas que le inciten a probar e investigar.Los materiales que necesitamos son: cuartillas de papel cartulina tamaño folio, mejor en blanco, pero podemos ponerla de su color favorito; un trozo tamaño folio de papel sulfurizado o papel vegetal (del que usamos para hornear galletas); plastilina de colores blanda; laca del pelo y un lápiz.

El primer paso es decidir con él que quiere dibujar: un tren, un sol, una cara, una montaña con árboles y flores, una flor, un coche, etc. Si él no se decide le ayudaremos, para evitar que se abrume. El siguiente paso es dibujarlo en la cartulina. Una vez dibujado, decidiremos los colores a utilizar y dejaremos que el niño amase la plastilina entre sus dedos, esto le relajará, e iremos indicándole como ponerla en el papel, deberá ir poniendo en cada parte del dibujo plastilina, podemos ayudarle a dar formas diferentes. El niño debe sentir la compañía de sus padres, ver que están por él y que lo que hace es importante.

Cuando el dibujo está terminado debemos ponerle encima el papel sulfurizado y un peso encima, generalmente usamos libros, para que el peso permita a la plastilina quedarse plana. Y esperaremos unas horas. Le explicaremos al niño que al cabo de unas horas veremos terminada su obra, que lo bueno se hace esperar y que hay que tener paciencia para ver terminado el trabajo. Normalmente tarda en secarse unas horas, por lo tanto lo dejaremos para el día siguiente, para más seguridad. El siguiente y último paso es pasarle laca por encima al dibujo de plastilina, esto hará que brille y se conserve.

Foto | Montse Lorenzo

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...