¿Qué es la vulvovaginitis?

La vulvovaginitis es una inflamación de la mucosa vulvar y la zona vaginal, causada por una alteración de la comunidad bacteriana que vive habitualmente en estas zonas, la higiene, la ropa íntima sintética, la introducción de un cuerpo extraño en la vagina o una infección por el hongo cándida son las causas más habituales de esta infección.

Inflamación de la vagina y la vulva

Una de las infecciones de los genitales externos más habituales que se producen en niñas de 2 a 7 años de edad es la vulvovaginitis, se trata de una inflamación de la mucosa vulvar (vulva) y la zona vaginal, que se acompaña de un aumento de la secreción vaginal. Esta inflamación se produce sobre todo por la alteración del equilibrio de la flora vaginal, conjunto de microorganismos que viven habitualmente en la región vaginal de forma natural, siendo la zona del organismo con una mayor concentración bacteriana junto al colon.

Las niñas que sufren vulvovaginitis, además del aumento de la secreción vaginal, suelen tener picores en la zona de la vagina, molestias o ardores al orinar, enrojecimiento de la piel de la zona, etc. La causa de la vulvovaginitis en la mayoría de casos suele ser una contaminación por gérmenes procedentes de las vías respiratorias o de las heces, estos microorganismos son los responsables de alterar las comunidades bacterianas que habitan de forma natural en vagina y mucosa vulvar. Aunque hemos indicado dos tipos de gérmenes asociados a este problema, lo cierto es que no existe un microorganismo concreto que sea responsable de la inflamación, son también causa de la vulvovaginitis llevar la ropa interior muy ajustada, confeccionada con materiales sintéticos, el uso de determinados jabones perfumados, etc.

En ocasiones se puede asociar una causa directa que provoca la vulvovaginitis, por ejemplo, sufrir lombrices intestinales, también denominadas oxiuros, que las niñas por su curiosidad y afán exploratorio metan por sus orificios naturales, oídos, nariz, vagina… objetos como el papel, la plastilina, un plástico, etc. Se trata de un cuerpo extraño que afecta a la región especialmente si se mantiene durante un tiempo, y es causa directa de sufrir esta infección. Otra asociación directa es la infección causada por el hongo Cándida, éste suele afectar especialmente a la piel y a las membranas mucosas que recubren la boca o la vagina, pudiendo provocar la infección de Muguet o candidiasis. De todos modos hay que decir que este último motivo es una causa poco frecuente de vulvovaginitis en niñas prepuberales.

Antes de alcanzar la pubertad, algunos factores que predisponen a sufrir esta inflamación son tener poca acidez en la zona genital, a lo que se suma la capa de tejido de la zona que es muy fina debido a los niveles bajos de estrógenos. Sufrir una invasión de gérmenes procedentes de las heces debido a la proximidad entre el ano y la vagina, la ausencia de vello púbico y el poco desarrollo de los labios vulvares provocan que vagina y vulva estén poco protegidas. Esta invasión de gérmenes se asocia a una incorrecta higiene, niñas que no se limpian correctamente o de forma deficiente cuando orinan o defecan, niñas que se limpian correctamente pero lo hacen con las manos sucias, etc.

El diagnóstico en muchos casos se realiza con unas preguntas a la niña y una exploración de la zona afectada, aunque en ocasiones se solicita un cultivo del flujo vaginal, sobre todo cuando hay un exceso de flujo vaginal con mal olor, o en el caso de que la inflamación no mejore. En estos casos probablemente se opte por algún tratamiento con antibióticos. También puede darse el caso de que un cuerpo extraño esté alojado en la vagina, como hemos indicado antes, esto ocurre por el afán exploratorio de las niñas. En este caso se procederá a una exploración más exhaustiva para retirar dicho cuerpo.

Es fácil deducir las medidas preventivas para evitar la vulvovaginitis o tratarla, seguir hábitos de higiene correctos, enseñar a la niña cómo se realiza la limpieza correcta de los genitales después de defecar u orinar, evitar las prendas íntimas sintéticas y muy ajustadas, evitar aquellos jabones que no tienen pH neutro, secar correctamente la zona tras el baño, aplicar compresas de agua fría y cremas emolientes cuando la zona está muy irritada, etc. Los especialistas médicos suelen dar una serie de consejos e indicaciones que facilitarán que en un par de semanas la vulvovaginitis mejore y remita.

Foto | Jenn Durfey

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