Mi bebé tiene varicela

La varicela es una enfermedad que no tiene tratamiento, se tratan los síntomas derivados de ella. Es altamente contagiosa, desde dos días antes de la aparición de las primeras vesículas hasta que se haga costra en ellas, podemos contagiarnos. Debemos prevenir que el bebé se rasque, limpiar la piel, no tocar el líquido que sale de las vesículas, lavarnos las manos frecuentemente, etc. El bebé debe estar vigilado por el pediatra.

La varicela es una enfermedad provocada por el virus varicela zóster, muy contagioso y que suele aparecer sobre todo en invierno o en la primavera. Es difícil saber si el bebé puede tener varicela antes de que aparezcan las primeras vesículas, por lo que cuando aparecen, no se puede evitar que vaya a más. Tarda unos siete días aproximadamente en desaparecer una vez han empezado a mostrarse las primeras vesículas y no tiene tratamiento. Se tratan los síntomas como la fiebre, los picores, las náuseas, los vómitos, o la cefalea, pero no la varicela en sí.

La varicela es una enfermedad altamente contagiosa

Así pues, si vemos que nuestro bebé amanece unos días con unas pequeñas vesículas (erupciones en la piel) y fiebre debemos llevarlo al pediatra, ya que es muy probable que se haya contagiado de varicela. Debemos observar su boca, la cabeza (cuero cabelludo) y los genitales porque puede ser que no vamos nada extraño en el resto de la piel y la enfermedad esté ya apareciendo.

Una vez determinado que el bebé tiene varicela debemos estar atentos a los mayores, ya que este virus es altamente contagioso y si no se ha pasado la enfermedad de pequeño, hay muchas probabilidades de hacerlo de mayor, ya que la incubación puede variar entre los nueve y veintiún días desde que el pequeño tomó contacto con el virus y desde dos días antes de ver las primeras vesículas y hasta diez días después podemos contagiarnos de esta enfermedad. Si tenemos más niños en casa que no han pasado la enfermedad debemos consultar al pediatra incluso debemos tener en cuenta que aunque el niño esté vacunado de la varicela puedo contagiarse, aunque los síntomas, si se le vacunó de pequeño pueden ser mucho más leves.

Como prevención debes tener en cuenta que no se tiene que tocar directamente el líquido que sale de las vesículas, ya que es muy contagioso. Debes aislar al bebé, lavar a parte sus ropas y sus toallas, evita el contacto con otros niños, bebés (sobre todo bebés prematuros) o embarazadas, límpiale la piel para evitar que no haya ninguna infección de las vesículas, báñalo diariamente (esto le refrescará pero debe ser un baño corto); para secarle no le frotes la piel. Para evitar que los genitales se irriten, deja que el bebé esté sin pañal el mayor tiempo posible e intenta que su ropita sea de algodón. También debes evitar que se rasque las vesículas, para ello es mejor córtale la uñas. Recuerda también que debes lavarte las manos con frecuencia y que el bebé debe tener tranquilidad a su alrededor.

El pediatra tratará los síntomas de la varicela con antitérmicos, antihistamínicos y  algún antivírico, pero no le des ningún tratamiento por tu cuenta, debe ser el pediatra el que controle los medicamentos que toman los bebés. Si el bebé está bien tratado y no tiene problemas nutricionales ni enfermedades que puedan poner en peligro su salud, esta enfermedad tal como viene se va, es muy incómoda, pero solo hay que tratar los síntomas y evitar que se rasque para que no le quede marca por culpa de las vesículas. Si se rascan se pueden infectar y dejar una marquita de por vida en la piel.  Raramente una varicela deriva en otras enfermedades como neumonía, otitis, síndrome de Reye, problemas renales, infección extrema de las heridas que pueden requerir la toma de antibióticos, etc.

Fuente | medlineplus

Foto | PhylB en Flickr

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