Embarazos de alquiler

Las madres de alquiler son cada vez la opción más demandada para tener hijos. Aunque en pocos países la práctica está legalizada.

Muchas parejas, por el motivo que sea, se ven en la situación de tener que elegir entre diferentes opciones para tener un hijo distintas a la manera tradicional. Mujeres y hombres solteros sin pareja o parejas homosexuales no quieren renunciar a la paternidad ni de disfrutar de la experiencia de criar a un niño.

"Madres de alquiler", una práctica cada vez más extendida.

Existen muchos métodos para tener un bebé, según la situación o condición de cada persona o pareja. La adopción o la reproducción asistida son, por ejemplo, algunas de las opciones. Pero últimamente se está hablando del aumento de demanda de una madre de alquiler.

Una madre de alquiler es una mujer que acepta, por acuerdo, quedar embarazada con el objetivo de engendrar y dar a luz un niño que va a ser criado como hijo propio por una pareja o persona soltera. Aunque debe ser de manera altruista lo más común es que se comercialice esta práctica.

No en todos lo países es legal ya que a algunas personas les puede parecer poco ético o moral. En ocho estados de los Estados Unidos hay leyes que permiten los contratos de gestación. En Canadá está prohibido la forma «comercial» pero no la «altruista» y otros países como Bélgica, Ucrania y Georgia permiten ambas.

En la India las leyes son muy flexibles desde 2002 y además de permitirse es muy barato. Por eso es el principal país demandado por las personas que quieren conseguir un contrato de vientre de alquiler. Este país se ha convertido casi en una Industria. Todas las madres lo hacen por necesidad. Las mujeres que ofrecen su vientre a otros ganan una cantidad de dinero que no ganarían en años.

En España está totalmente prohibido, las leyes no apoyan este método para tener hijos pero muchas investigaciones demuestran que se practica clandestinamente. Además con mucho más riesgo para la madre embarazada, para las personas que se van a quedar con el bebé finalmente y sobre todo para el bebé que no tienen ningún tipo de seguridad.

Éstos contratos, al no estar legalizados, se pueden romper fácilmente. La madre puede decidir finalmente no entregar al niño y además quedarse con el dinero o al contrario sin poder reclamar nada. La persona que solicita al bebé puede no quererlo o arrepentirse, entonces ¿qué pasará con ese bebé? ¿quién se lo quedará si la mujer embarazada no lo deseaba en un principio?

Es una cuestión un poco complicada y delicada. Pero si de todas maneras, aunque esté prohibido, se va a practicar ¿por qué no legalizarlo para que las tres partes implicadas puedan disfrutar de unas garantías?

Foto / mr. toaster

Información / Álvaro Cázar

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...