Un análisis de las lágrimas del bebé puede revelar deficiencias nutricionales

Según los resultados de una investigación, para determinar el estado nutricional de un bebé se puede recurrir a un análisis de las lágrimas, prueba que, según los expertos, es tan efectiva como el análisis de sangre, pero resulta menos molesta e invasiva. Con este análisis se puede determinar si existen deficiencias nutricionales y recomendar el tratamiento adecuado.

Lágrimas del bebé

Investigadores de la Universidad Tecnológica de Míchigan (Estados Unidos) han desarrollado un estudio en el que se concluye que un análisis de las lágrimas del bebé puede ser tan fiable como un análisis de sangre para revelar deficiencias nutricionales. La particularidad de este análisis es que es menos invasivo, no es doloroso y se requiere menos cantidad de líquido a analizar. Recordemos que en un análisis de sangre se extraen en una prueba invasiva varios milímetros cúbicos.

Los expertos han realizado varias pruebas demostrando la viabilidad del análisis propuesto. En el estudio participaron 15 bebés de cuatro meses de edad y sus padres, la investigación se centró, sobre todo, en los bebés que seguían exclusivamente una dieta líquida (es decir, no se había introducido los sólidos en su alimentación), sea leche materna o leche de fórmula. A los padres también se les practicó un análisis de lágrimas para tener una mayor comprensión de la conexión entre la nutrición de los padres y la nutrición infantil, recordemos que la alimentación de la madre influye en la composición de la leche materna que toma el bebé.

De los análisis realizados se desprende que la mayor concentración de vitaminas solubles en agua (vitaminas hidrosolubles), estaban presentes en niveles más altos en los bebés, como por ejemplo las vitaminas C, B1, B2 o B12 entre otras. En cambio, en los padres se detectó un mayor nivel de vitaminas solubles en grasa (vitaminas liposolubles), como por ejemplo las vitaminas A, E o K1.

Los investigadores observaron una correlación entre los niveles de vitamina B y E en las lágrimas de los bebés alimentados con leche materna y los padres, en cambio, los bebés alimentados con leche de fórmula tenían niveles notables de vitamina B en sus lágrimas. El objetivo de los expertos era el establecimiento de unidades medibles de lágrimas en las evaluaciones nutricionales, ya que éstas contienen vitaminas y tienen un gran potencial para reemplazar a otras pruebas clínicas molestas e invasivas.

Los niveles de vitaminas son indicadores de la salud nutricional y además son fiables, la razón es que no son fabricadas por el organismo y reflejan la cantidad aportada por los alimentos consumidos. Los expertos explican que existen otras pruebas como los análisis de orina, pero la orina sufre cambios cada hora y es necesario tomar muestras de 24 horas para contar con unos resultados más fiables.

Los resultados de las pruebas muestran que los bebés alimentados con leche materna tienen una fuerte correlación del contenido en vitaminas, con el contenido presente en las lágrimas de sus padres (en este caso de las madres), otra prueba más que demuestra que la nutrición de un bebé es totalmente dependiente de la nutrición de los padres. Según comentan los investigadores, la prueba se puede realizar con una producción mínima de lágrimas, por otro lado, se apunta que la concentración de vitaminas depende de la tasa de flujo lacrimal.

Los resultados abren nuevas líneas de investigación para confirmar la viabilidad de la prueba y aplicación práctica, por lo que aún deberán pasar algunos años antes de que este tipo de procedimientos médicos se puedan introducir en los protocolos clínicos. Podéis conocer todos los detalles de la investigación a través de este artículo publicado en la revista científica Experimental Eye Research.

Foto | Mysudbury.ca Ouisudbury.ca

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