Saltarse el desayuno y tener patrones irregulares de sueño favorece el sobrepeso infantil

Un nuevo estudio ha analizado dos factores de forma conjunta para comprobar si aumentan el riesgo de sobrepeso infantil, saltarse el desayuno y tener un patrón de sueño irregular. Los datos obtenidos demuestran que son dos factores potenciales del riesgo, los investigadores explican que el problema de la obesidad no debe centrarse exclusivamente en la comida, ya que la obesidad tiene una naturaleza multifactorial.

Epidemia del siglo XXI

Un grupo de expertos de la Universidad College de Londres ha desarrollado un estudio en el que se concluye que saltarse el desayuno y tener patrones irregulares de sueño favorece el sobrepeso infantil. Lo cierto es que la relación entre la calidad del sueño y el sobrepeso y obesidad infantil es algo que ya se sabía desde hace algunos años gracias a las conclusiones de distintos estudios, se puede citar, por ejemplo, esta investigación desarrollada por expertos del Hospital Pediátrico General de Massachusetts (Estados Unidos), en el que se determinaba que los niños que duermen poco tienen un riesgo más elevado de sufrir obesidad en posteriores años.

Por otro lado, se han realizado otras investigaciones en las que se demostraba que los niños que desayunaban correctamente tenían un menor riesgo de sufrir sobrepeso y obesidad. Se puede decir que en esta investigación han tomado como referencia estudios como los mencionados para analizar qué es lo que ocurre si se suman los dos factores de riesgo, sueño irregular y no desayunar.

Los resultados de este estudio ponen de manifiesto que el alto índice de sobrepeso y obesidad no tiene únicamente una causa, comer en exceso, sino que existen varios factores que contribuyen al aumento de la considerada epidemia del siglo XXI. Para los expertos, el estilo de vida que llevan los niños y el entorno en el que viven, juegan un papel muy importante a la hora de señalar los factores que predisponen al sobrepeso y la obesidad. Para llegar a la conclusión indicada, se examinaron los registros de salud, así como el entorno y estilo de vida de los niños de 19.244 familias del Reino Unido nacidos entre el año 2000 y el año 2002. Para los expertos, los resultados son una clara evidencia de lo importante que es que los niños no se salten el desayuno y dormir las horas necesarias.

Un patrón de sueño irregular y no desayunar provoca que los niños tengan más apetito y consuman más alimentos ricos en calorías, pero también se han encontrado otros factores externos que predisponen a tener sobrepeso, por ejemplo, que la madre fume. Nos sorprende que entre otros datos obtenidos, se asegure que el consumo de bebidas azucaradas o ver demasiada televisión no sean factores significativos para que los niños sufran sobrepeso, sobre todo porque a lo largo de estos años hemos conocido muchos estudios que concluyen lo contrario. Abusar del azúcar es motivo de sobrepeso, de ahí que se esté luchando para limitar el consumo de las bebidas endulzadas y se haya propuesto en el Reino Unido un impuesto del azúcar con ese propósito.

Sobre las horas de televisión, para muchos expertos es evidente que pasar muchas horas delante de la televisión aumenta significativamente el sedentarismo, y por tanto, el riesgo de sobrepeso y obesidad. Por cierto, incluso se realizó un estudio en el que se demostraba que ver demasiado la televisión aumentaba el consumo de refrescos azucarados en los niños, de ello hablábamos aquí.

Según leemos en este medio, los expertos explican que este estudio muestra la naturaleza multifactorial de la obesidad, por lo que no se debe hablar únicamente de comer en exceso, ya que los niños son vulnerables a todo tipo de influencias externas que aumentan los riesgos de sufrir obesidad. Este estudio también confirma que el sobrepeso o la obesidad de la madre durante el embarazo es otro factor de riesgo, sin embargo, la introducción temprana de la alimentación sólida o la lactancia materna no alteran los riesgos, algo que contradice a otros estudios en los que se ha concluido que la lactancia materna lo reduce.

Los investigadores explican que para reducir la prevalencia preocupante del sobrepeso y la obesidad infantil se debe poner en marcha una combinación de medidas antes de la concepción, siendo necesario que los padres se conciencien de la necesidad de mantener un peso adecuado, realizar una dieta saludable, evitar vicios como el tabaco, etc.

Con algunas conclusiones estamos de acuerdo y con otras no, como decíamos, nos ha sorprendido enormemente que se asegure que el consumo de bebidas azucaradas no son factores potenciales de riesgo de sobrepeso y obesidad. Podéis conocer más detalles de la investigación a través de la página de la Universidad College de Londres.

Foto | Lars Plougmann

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