Orzuelo y chalazión en niños

Un orzuelo es el resultado de una infección producida en una glándula de Zeiss, si no se cura en unos días, se puede convertir en un chalazión, un quiste de mayor tamaño que tarda bastante tiempo en curarse.

Ojos de los niños

Un orzuelo es un pequeño absceso que se localiza en el párpado, se trata de una protuberancia que se acompaña de enrojecimiento, calor e incluso dolor en la zona donde ha aparecido. La razón de su aparición es una infección bacteriana, los microorganismos patógenos se han introducido en una glándula de Zeiss, glándula sebácea responsable de segregar una sustancia que lubrica el ojo. Es una afección común en los niños, no es grave pero puede ser molesta y muy dolorosa.

Si el orzuelo no se cura en pocos días se puede convertir en un chalazión o calacio, un quiste que es de mayor tamaño, no es tan doloroso como el orzuelo y tampoco se produce enrojecimiento de la zona y calor, de hecho, es insensible al tacto. La evolución de orzuelo a chalazión se produce cuando la glándula sebácea citada se ha obstruido completamente formando un nódulo. En algunos casos hay que esperar algunos meses hasta que se cure, sin embargo, en la mayoría de casos es necesario un tratamiento médico bastante simple que consiste en una incisión y compresas tibias.

Como decíamos, estos problemas son más habituales en los niños y sus síntomas son bastante fáciles de detectar. Si a un niño le aparece un orzuelo o éste ha derivado rápidamente en un chalazión, lo más probable es que tenga picores, irritación y escozor en los ojos, el parpado aparecerá enrojecido y algo inflamado, se podrá apreciar incluso un pequeño punto de pus en el centro de la protuberancia rojiza y el niño sufrirá un continuo lagrimeo. En este caso lo mejor es acudir al especialista médico para que identifique el problema y prescriba el tratamiento más adecuado.

Sobre el tratamiento, dependiendo de la gravedad puede ser más o menos somero, por parte del especialista médico consistirá en poner inyecciones de esteroides (cortisona) para reducir la inflamación en el mejor de los casos, o bien se procederá a la extirpación quirúrgica con anestesia local, esto sólo en el caso de que los tratamientos más convencionales no hayan surtido efecto. Por parte de los padres, los especialistas les recomendarán aplicar compresas calientes sobre el párpado cuatro veces al día durante un periodo de 10 a 15 minutos. Con ello se logrará ablandar la parte más endurecida del orzuelo o el chalazión, para que desaparezca la obstrucción y se favorezca el drenaje de la glándula.

Los pediatras pueden prescribir antibióticos en forma de pomada cuando el remedio de las compresas calientes no funciona, hay que decir que muchos especialistas optan directamente por la prescripción del fármaco saltándose el primer paso de las compresas calientes. Los padres deben recordar que tanto a la hora de colocar las compresas, como el antibiótico, no deben presionar en ningún momento el orzuelo, como ya hemos explicado es bastante doloroso.

Seguramente más de un padre se preguntará si es posible prevenir los orzuelos, y sí es posible pero quizá complicado, es necesario frotar con suavidad cada noche el borde del párpado a la altura de la línea de las pestañas. Para ello se utilizará una toallita humedecida con un poco de champú para niños para que no moleste o pique en los ojos. Una correcta higiene y evitar frotarse los ojos con las manos sucias también son métodos preventivos, aunque no descartan que se pueda producir una infección de la glándula de Zeiss.

Foto | Emilio del Prado

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (1 votos, media: 5,00 de 5)
5 5 1
Loading ... Loading ...