La infancia, consecuencias de que la pierdan antes de tiempo

Si se le acorta la infancia a un niño se le puede hacer infeliz y además puede ser más inmaduro. Los niños necesitan ser niños mientras puedan, no es bueno que se les haga mayores antes de tiempo.

Los niños necesitan su mundo imaginario y sus juegos para madurar.

Hoy escribiré sobre un artículo que me ha llamado mucho la atención, porque entre otras cosas, da la razón a lo que pienso y a lo que siento sobre la infancia de los niños. Y es que, aunque yo no sea una experta, soy madre de una niña y ver como crece mi hija en su mundo imaginario me hace pensar que la infancia es un buen momento para estimular la imaginación, esa que cuando sea mayor pienso que la ayudará a ser más extrovertida y creativa, al menos es lo que quiero pensar y es lo que he leído que dicen los expertos.

Es muy habitual, hoy en día, ver a niñas de 10, 11 o 12 años con ropa que las hace mucho mayores o que van maquilladas o con peinados que las hacen tener más edad de la que les toca. También nos estamos acostumbrando a oír comentarios en niños pequeños de si tienen novio o novia o incluso nos hemos acostumbrado a ver como hay niños que copian en exceso el mundo real de los adultos, incluso tengo la sensación de que algunas de esas actitudes ‘nos hacen gracia‘.

Pero a la vez, me doy cuenta de que no me gustaría pensar que mi niña de tan sólo cinco años madurara más rápido de lo necesario. Esa incertidumbre sale de comentarios de padres de niños de ocho o nueve años que me dicen que su hijos ‘ya son grandes’, que ya no tienen edad de jugar o que tienen actitudes más ‘de mayores’. Y claro, pienso que mi hija, visto desde ese punto de vista, se me va a hacer mayor ya mismo. ¿Por qué la sociedad se empeña en querer que los niños crezcan tan rápido?

Parece ser que todo depende de los estímulos que reciben los niños, tanto del exterior, como del interior, es decir, de los padres. Según Petra María Pérez Alonso-Getade,  catedrática de la Universidad de Valencia de Teoría de la Educación, que la infancia sea más corta o más larga depende de varios estímulos: ‘El entorno y los estímulos que reciben los niños van a fabricar sus modelos de conducta. Por eso, si los niños se apropian de estímulos adultos reproducirán modelos adultos y no vivirán su infancia‘.

Es decir, que los estímulos vienen de fuera y también de dentro, si los padres no actúan en evitar que esos estímulos que vienen de fuera se cuelen en la vida de sus niños permitiendo todo lo que piden o permitiendo que hagan todo lo que quieran, como por ejemplo no actuando cuando cuando se está viendo que el niño tiene un comportamiento que no le toca para su edad, se les estará acortando la infancia.

Algunos de los estímulos que influyen en esa perdida de infancia antes de tiempo, tienen que ver con el ‘consumo‘: como por ejemplo las series televisivas en las que interactúan adolescentes con roles de adulto, videojuegos con escenas violentas, muñecas excesivamente maquilladas, etc. En definitiva roles de adulto metidos a la fuerza en el mundo imaginario que todavía tienen los niños y que hace que pueden provocar que los pequeños salgan antes de tiempo de su infancia.

Según los expertos, que los niños imiten a los adultos es un proceso natural, pero tampoco hay que alentar conductas que no son propias de un niño, ni darle más importancia de la que tiene. Un ejemplo es cuando un niño de cinco años dice que tiene novia. Si los padres le dan excesiva importancia, e interrogan al  niño o incluso alardean ante la familia o amigos sobre ese tema, el niño le dará más importancia de la que tiene y puede incluso convertirse en una ‘obsesión‘. Otro caso es el de las conversaciones de mayores. Según los expertos no se debe hablar de problemas ni de temas de mayores delante de ellos, porque ellos son niños y la infancia debe ser un momento de ilusión, donde la imaginación, la fantasía y la inocencia sean los protagonistas.

Los niños no necesitan en edades tan tempranas saber de los problemas del mundo, y no es que lo diga yo, aunque realmente opino de esta manera. Las consecuencias de perder antes la infancia, según Julio Fenández, autor del libro ‘Errores en la educación de los hijos‘ y catedrático de Educación Secundaria es que son niños menos felices‘. Porque como bien dice Petra María Pérez:

Si oyen conversaciones y problemas del mundo adulto pueden vivir con angustia y desconfianza porque no conocen el alcance de las cosas que les pasan a sus padres‘.

Por ello, los padres deben evitar alentar en exceso esas conductas del mundo adulto poniendo límites, pero sin castigar en exceso. Una manera de conseguir que los niños mantengan conductas infantiles es interactuar con otras familias que opinen igual, es decir, que los niños mantengan ese mundo de juegos y que los padres compartan el mismo pensamiento y resalten los juegos que tocan para cada edad.

Cuando los niños crecen y dejan un poco los juegos imaginarios, los padres pueden cambiar las actividades familiares. Por ejemplo se pueden hacer excursiones o deportes en familia que ayuden a establecer un vínculo entre padres e hijos alentando los deportes para cada edad. Es evidente que un día u otro los hijos tienen que alejarse poco a poco de casa, pero no es necesario que lo hagan antes de hora, por ello es necesario que los padres vayan cambiando el tipo de actividades para incentivar al niño para estar con la familia. Según los expertos, también hay que vigilar la televisión que ven y los videojuegos, ya que tanto un tiempo excesivo como una temática fuera de lugar son perjudiciales.

Los padres deben también tener en cuenta que si le pones en una balanza a tu hijo pre-adolescente: quedarse en casa viendo la televisión o salir a callejear con los amigos, evidentemente el niño preferirá salir de casa. Pero si le preparas una salida al cine, una tarde de deporte con la actividad que más le guste a tu hijo o una excursión, igual se lo piensa mejor. Es decir, que si algo se quiere conseguir algo cuesta, eso es evidente y nadie dijo que ser padre fuera fácil, pero si queremos que nuestros hijos tomen el camino natural de su maduración de niños a mayores, los padres deben tomar las riendas y aunque sea más cómodo quedarse en casa, hay que esforzarse para incentivar a los hijos y llevarlos al terreno que todavía les toca. ¿Qué opinas de que los niños crezcan tan deprisa hoy en día? ¿Qué consejos añadiríais para evitar que los niños maduren tan deprisa?

Foto | XavMP

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