Cómo hablar para que sus hijos le escuchen y cómo escuchar para que sus hijos le hablen

En este libro, las psicólogas Adele Faber y Elaine Mazlish nos aportan una ayuda para la crianza de nuestros hijos con técnicas muy sutiles y respetuosas que dan muy buen resultado. Sus métodos de comunicación son muy eficaces en la educación de nuestros hijos. Nos ayudan a saber escuchar y comprender a nuestros hijos, a enseñar a nuestros hijos a como colaborar en casa sin agobiarlos, a comprender sus sentimientos y sus reacciones, etc.

De nuevo hablamos de estas dos psicólogas Adele Faber y Elaine Mazlish, ya que anteriormente habíamos hablado de su libro «Padres liberados, hijos liberados« donde ofrecen una visión más amplia de la crianza, nos amplían el vocabulario para comunicarnos con nuestros hijos y vemos cómo reaccionan ellos ante este trato respetuoso y digno. En este caso, en el libro «Cómo hablar para que sus hijos le escuchen y cómo escuchar para que sus hijos le hablen» tenemos de nuevo los consejos de estas dos autoras para conseguir que nuestros hijos nos respeten y nos escuchen, pero también para que nosotros les respetemos a ellos y les escuchemos.

Un libro con técnicas muy sutiles y respetuosas que dan muy buen resultado.

En este caso, el libro no es una novela, pero tiene una lectura muy amena y separada por capítulos que nos permite poder consultar en un momento dado qué acción o ejemplo nos puede servir para cada caso. Incluso dependiendo en qué etapa se encuentre nuestro hijo, podemos, una vez leído todo el libro, releer aquellos capítulos donde encontramos ejemplos de cómo dirigirnos a los niños para conseguir que nos escuchen.

La verdad es que las autoras del libro han sabido escoger muy bien su título, porque para que haya comunicación primero necesitamos un emisor que sepa cómo debe emitir el mensaje y un receptor que reciba el mensaje en su idioma, para entenderlo y poder reaccionar. Ademas, el receptor, que en este caso son los niños, necesita de un tiempo de reacción para poder llevar a cabo la tarea que se le ha encomendado desde el emisor, los padres. Por lo tanto, con este libro podemos encontrar algunos ejemplos de cómo dirigirnos a nuestros hijos para que nos escuchen pero también para escucharlos nosotros a ellos, sin peleas y desde el respeto.

Adele Faber y Elaine Mazlish nos transmiten en este libro técnicas y métodos que funcionan muy bien, yo misma he podido comprobarlo en mi hija de cuatro años. Gracias a sus experiencias y enseñanzas con más familias nos ayudan a comprender los sentimientos y emociones de nuestros hijos y sus preocupaciones, también nos dan fórmulas para conseguir que colaboren más en casa, sin gritos y sin agobiarlos. Además, algo que también me parece muy importante, nos dan fórmulas y alternativas a los castigos.

Un ejemplo personal de cómo puede funcionar este tipo de consejos es con una de las frases de estas psicólogas, ya que estaba cansada de repetirle a mi hija que apagara la luz del lavabo o de la habitación al salir. La frase fue la de: «veo una luz encendida«, no he necesitado ni siquiera decirle nada, ella misma corría a apagar la luz y después venia corriendo a decirme «ya la he apagado, mami«. Es curioso cómo reaccionan los niños si les damos la oportunidad de encontrar por ellos mismos la solución.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...