Celebrar Halloween con niños

Celebrar Halloween con niños es una buena opción para divertirte en la noche del 31 de octubre. Una fiesta temática puede ser realmente divertida para los niños con disfraces, decoración, juegos, paseos por el barrio por la noche, caramelos, historias de miedo, etc.

Llega la noche de Halloween y si nos organizamos bien, podemos pasarlo de miedo. Muchos dirán que es una fiesta pagana que nos llega de Estados Unidos, que no tiene demasiadas raíces en nuestro país y que los comercios se benefician de estas fiestas, ciertamente. Pero importar fiestas y tradiciones que son divertidas y que nos ayudan a los padres a disfrutar más si cabe de nuestros pequeños, no tiene por qué ser malo. De hecho pasa lo mismo con Papá Noel y lo hemos aceptado. Por lo tanto, dejando de lado las tradiciones, ¿cómo vamos a celebrar Halloween con nuestros niños?

Los niños se lo pasan de miedo disfrazándose.

Tenemos varias opciones para esta festividad: irnos de fin de semana a un hotel temático, como por ejemplo Port Aventura y celebrar Halloween allí, una fiesta temática en casa con amigos o familiares, cenar en un restaurante, etc. Personalmente creo que Port Aventura puede ser una buena opción si nuestro bolsillo lo permite y si no tenemos ganas de liarla en casa, aunque, personalmente yo prefiero liarla, ¿cómo?

En primer lugar, todos deben asistir a la fiesta disfrazados, desde el más pequeño hasta el más grande. Segundo, la decoración de la casa: decorar con calabazas, realizar fantasmitas de Halloween con nuestros hijos y usarlos para decorar cada rincón, decorar con brujitas, arañas y todo aquello que se nos ocurra y sobre todo que podamos hacer con nuestros niños. A ser posible sustituir las típicas velas que ponemos dentro de la calabazas por leds, ya que las velas acaban siempre siendo un peligro cuando hay niños de por medio y aunque son más realistas y dan una luz muy bonita, son menos seguras.

En cuanto a los disfraces todo vale, desde una sábana, una simple careta o una peluca. A los niños les podemos disfrazar de muchas maneras: las niñas de brujitas, los niños de demonios, esqueletos, fantasmas, momias, etc. Por otro lado, los niños se suelen agobiar con las caretas, por lo que es más cómodo pintarles la carita con algún detalle, de forma que vayan más libres.

Ten en cuenta que aunque tú no pongas velas, puede que otra gente sí, y como seguramente saldremos a dar un paseo disfrazados por el barrio, es importante asegurarte de que el disfraz que nos pongamos, sobre todo el de los niños sea ignifugo y a ser posible lleve algún elemento fosforescente para tenerlo controlado en todo momento. Asegúrate también de tener caramelos en casa, ya que es muy posible que te llame a la puerta algún pequeño grupo de demonios, brujas, momias y vampiros para pedirte: ¡truco o trato! Si no tienes caramelos o algo para recompensarle, espera alguna broma o susto por parte de ellos. Recuerda vigilar los caramelos que les dan a los niños en las casas, sobre todo si tu pequeño tiene alergias alimentarias.

Las actividades de nuestra fiesta podemos enfocarlas de forma que lo pasen bien y no vean los elementos que asustan como algo de miedo, sino de diversión. Podemos poner música ambiente, contar historias de miedo, jugar al escondite, etc. En cuanto a la cena, puedes poner a los niños formas de calabaza o decorar los platos de acuerdo con Halloween, por ejemplo puedes poner bichos de gominola por la mesa, eso les encanta a los niños.

Foto | Anders Ruff Custom Designs en flickr

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