¿Adopción de segunda mano?

Lo podemos definir como adopción de segunda mano, como si se tratase de la venta de un coche usado pero sin que exista transacción económica. En Estados Unidos parece que ésta es una práctica habitual y lamentable.

Adopciones no deseadas

Un hijo es un compromiso muy importante, ya sea biológico o adoptado, no es una moneda de cambio o algo que se puede vender o regalar, pero eso ya lo sabemos la mayoría de los padres. Al parecer no deben tener esa percepción algunos padres adoptivos estadounidenses, no dudan en anunciar en la red la cesión de niños adoptados, como si se tratara de un coche de segunda mano, de hecho, esta acción se podría definir como adopción de segunda mano, subrrogación de la adopción… la verdad es que no tiene nombre.

No se piensa en el bienestar de los niños, en sus sentimientos, temores o en la posibilidad de que caigan en manos desaprensivas, son padres que ya no quieren a su hijo y se lo «regalan a otra persona» (algo que no debería hacerse ni con los perros), sin saber si estará capacitado para cuidar al niño, si en realidad es un pederasta que ve una gran oportunidad, un maltratador o un miembro de algún grupo mafioso que trafica con niños. Los anuncios que aparecen en la red sorprenden, «Rick, este apuesto niño, fue traído hace un año de India, nació en el 2000 y es obediente», lo dicho, como si se tratase de una mascota, la adopción de segunda mano o realojo privado es un verdadero peligro y lo peor es que los procedimientos no están supervisados por las autoridades estadounidenses.

Como decíamos, es una responsabilidad muy grande adoptar a un niño, y si por casualidad es rebelde, indisciplinado y causa algunos problemas, éstos se deben afrontar y se debe ayudar al niño, ya que este comportamiento puede ocultar un trauma, una mala experiencia, el sentirse desplazado y mil cosas más que pueden solventarse con amor, atención personal y atención especializada, pero en ningún caso se debe optar por «deshacerse del problema». Otro ejemplo sorprendente, una pareja intentó criar a una hija adoptiva adolescente africana de 16 años de edad que era conflictiva, tras dos años los padres decidieron que no podían con ella, no podían más y optaron por «traspasarla», pusieron un anuncio en internet y en menos de dos días ya tenía unos nuevos padres adoptivos. Esto para algunos lectores podría considerarse un tráfico de niños, porque además no está claro si existe un trasfondo económico en algunos casos.

La adolescente fue entregada a sus nuevos padres, se entregó sin el respaldo de ninguna agencia de protección de niños, bastó con firmar una declaración ante notario en la que se reflejaba la entrega de la custodia de la adolescente. No se supervisa a quién se entregan los menores adoptados, en este caso, los nuevos padres adoptivos habían perdido anteriormente la custodia de sus dos hijos por ser violentos. Para agravar más la situación y darle el dramatismo que merece, parece ser que los nuevos padres invitaron a la adolescente a dormir con ellos la primera noche y además tuvo que dormir desnuda. Parece ser que los primeros padres adoptivos tuvieron remordimientos e intentaron localizar a los nuevos padres de la adolescente, al no encontrarlos denunciaron a las autoridades y cuando encontraron a la menor la enviaron de vuelta.

¿Se pararon a pensar estas personas lo que habían hecho?, quizá sí pero tarde, las consecuencias de su acción podían haber acabado trágicamente. Este es un caso, pero parece ser que son cientos de menores los que cambian de manos en Estados Unidos, adopciones de segunda mano que están sumergidas en una especie de mercado negro de las adopciones. Padres desesperados que se lamentan por haber adoptado y que buscan pasarles «el problema» a otras parejas, la verdad es que regalar un niño es muy fácil en este país. En Dayli News leemos que esta flexibilidad (traspasar la custodia mediante acta notarial) es buena, ya que permite a los padres adoptivos enviar a sus hijos a casa de un familiar en el caso de pasar unos momentos difíciles, pero es que está sucediendo con desconocidos y por razones que no son las correctas.

Retomando el caso de la adolescente, parece ser que la policía llegó a la conclusión de que los padres que entregaron a su hija, no habían cometido un delito, algo que delata un profundo vacío legal, pero además, las autoridades tampoco han adoptado alguna medida legal o han presentado un proyecto para acabar con esta práctica. Cientos de padres adoptivos buscan nuevos hogares para sus hijos no deseados y la red es el canal utilizado para ello. Realmente nos ha sorprendido que esta práctica se realice desde hace tiempo y no se hayan tomado medidas al respecto.

Foto | EMS_EMT

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