Actividades extraescolares ¿son necesarias?

Las actividades extraescolares pueden ser un buen modo de desarrollar las capacidades de tu hijo, a la vez que de complementar su formación. Sin embargo, es necesario no sobrecargarlo con demasiado trabajo, pues eso repercutirá tarde o temprano en algún aspecto de su vida. Deja que sea el niño quien elija lo que más le motiva y ayúdale a encontrar su camino.

Las actividades manuales ayudan a desarrollar la creatividad

Todos queremos que nuestros hijos sean los primeros en todo, los mejores y los más listos. O, por lo menos, que sean punteros en algo. Es por ello que muchas veces se recurre a las actividades extraescolares como formación complementaria. Muchos padres pueden llegar a obsesionarse con esta precoz carrera hacia el éxito multidisciplinar y, por lo tanto, hacer más mal que bien al desarrollo académico de sus hijos. Las actividades alternativas al colegio siempre son una manera de desarrollar capacidades específicas del niño que no pueden alimentarse a través de la educación tradicional, es por ello que muchas veces pueden ser altamente positivas. De esta manera el niño o niña da salida práctica a una inquietud.

Un requerimiento obligado de las actividades extraescolares es que éstas respondan a las expectativas de tu hijo, que le motiven. Si no es así, si el niño no se divierte, es probable que vaya a desgana (y, por tanto, estarás pagando para nada) o que se lo deje antes de tiempo. Piensa que no siempre se acierta a la primera. En la búsqueda de lo que realmente le gusta a tu hijo a veces se harán varios intentos. Yo pasé por inglés, ballet, pintura, yoga, coro y teatro. Si hago memoria, todas me aportaron algo. Lo mismo le sucederá al infante, aunque no sea consciente todavía. Por lo menos, le servirá para saber qué es lo que no le gusta. Y eso, en la vida, ya es un paso importante. Al mismo tiempo, es una buena manera de relacionarse con otros niños alejados de su círculo habitual, con lo que aprenderá a adaptarse a distintas situaciones y personas.

Es muy importante  no sobrecargar al niño. Lo capital en la infancia es el rendimiento escolar y la salud (mental y física), por lo que si lo saturas a actividades es posible que ello repercuta en algún aspecto de su vida. Los niños con exceso de exigencias suelen tener problemas de estrés, insomnio o ansiedad… cosa que a ningún padre le puede parecer adecuada. De la misma manera que los adultos necesitamos tiempo libre para nosotros mismos, tu hijo también lo requiere. Cuando un niño disfruta de sus horas de ocio, no está perdiendo el tiempo, está desarrollando diferentes facetas de su personalidad y experimentando con aquello que le atrae.

Clase de Ninjutsu. Las artes marciales son un deporte muy popular entre los más pequeños

Si tu hijo es aficionado a leer cómics, es posible que tire por la rama de las bellas artes o de la ilustración. Si mira películas, quizás quiera dedicarse al cine o a la imagen; si juega con el ordenador, será un cerebrito de la informática; si se pasa el día dándole al balón, es muy probable que acabe siendo un buen profesor de Educación Física. También es probable que nada de esto suceda. Pero si todos tenemos nuestra parcela de ocio, que nos pertenece en exclusiva y que forma parte de lo que somos, ellos también tienen derecho.

Taller manual por luisrull en Flickr

Clase de Ninjutsu por Seo2 Flickr


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