Viajar con niños en verano

Estas vacaciones de verano, si viajamos con niños, podemos seguir algunos consejos útiles que nos pueden evitar problemas. Ten a mano la documentación para ir tranquila, juegos y actividades para entretenerlos y prepárate a disfrutar de unos días diferentes en compañía de tus hijos.

Viajar con niños es casi siempre una tarea complicada y, en muchas ocasiones, delicada. Hay que tener en cuenta tantas cosas que una mini guía sobre ello puede ser de mucha ayuda. Ya sea para viajar en coche, tren, barco o en vuelos low cost, lo más importante para poder sobrellevar bien el trayecto es intentar ponerse en el lugar de los más pequeños.

En viajes en avión, los niños pueden llevarse sus juguetes para entretenerse

Antes de salir de viaje es importante que revisemos toda la documentación. Los documentos de identidad de los menores no son obligatorios, pero sí resultan muy recomendables para evitarnos problemas (sobre todo si salimos fuera del país). Las tarjetas sanitarias y el libro de familia también tienen que acompañarnos. Si nuestros hijos sufren algún tipo de enfermedad por el que tengan que medicarse, resulta muy interesante preparar algún tipo de tarjeta donde se indique el medicamento y la dosis que necesita.

Generalmente los niños son muy activos, están siempre corriendo y saltando, por lo que tenerlos encerrados (por llamarlo de alguna manera) en un vehículo durante largos periodos de tiempo puede ser un gran problema. En viajes en coche resulta especialmente importante aprovechar las paradas recomendadas (cada 2 horas o cada 200 kilómetros) para que los niños caminen y corran. En muchas estaciones de servicio de las carreteras españolas ya existen zonas para niños al estilo de parques infantiles que se pueden aprovechar para que ejerciten los músculos. Si nos detenemos en merenderos o en zonas menos preparadas para el descanso, deberemos extremar la precaución y tener a los niños siempre vigilados. Es fundamental también vigilar su hidratación por si hace mucho calor en el coche y los cambios bruscos de temperatura si llevamos el aire acondicionado muy alto.

En un viaje largo en tren podemos intentar conseguir asientos con mesa o en su defecto utilizar bandejas para que los niños puedan dibujar, pintar y realizar actividades que los entretengan. Durante el trayecto se pueden dar paseos por el tren para que ejerciten los músculos. En viajes tipo crucero, el mismo barco les ofrecerá mil y una maneras de divertirse y entretenerse ya que la animación es uno de los aspectos que más se cuidan. Si el viaje lo hacemos en avión, los vuelos de compañías como Vueling suelen ser cortos, por lo que no es necesario ningún plan específico para entretenerlos. En vuelos más largos nuestras recomendaciones van en la línea de las del tren. En ambos casos, podemos proteger sus oídos de la presión en cabina al ascender y descender con unos tapones, dándoles caramelos para que vayan masticando o el chupete si son muy pequeños.

En todos estos casos, podemos llevar aparatos electrónicos para que los niños jueguen o vean películas y, sobre todo, deberemos tener en cuenta si suelen marearse o no para tener a mano pastillas antimareo.

Foto | xersti en Flickr

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