Sacar buenas notas no implica ser más inteligente

Los niños pueden ser inteligentes sin necesidad de sacar un 10 en matemáticas, esto es porque según al teoría de Howard Gardner lo importante es saber qué le apasiona a nuestro hijo para potenciar aquello en lo que es bueno.

Sacar buenas notas no implica ser más inteligente

Un artículo publicado en la edición digital del diario ‘ABC’ recoge una teoría interesante sobre la educación de los niños. Se trata de un giro en la educación que explica que no todos los niños aprenden de la misma manera ni en el mismo momento, por ello, es importante respetar la evolución de cada niño. Lo que me parece interesante es recalcar que ninguna inteligencia está por encima de la otra cuando hablamos de niños que están aprendiendo. Y es que los expertos nos recomiendan que tengamos en cuenta lo siguiente: ‘Es importante que los padres sepan que ninguna inteligencia es más que la otra. Todas son igual de importantes‘.

Esta interpretación del rendimiento de los niños, tanto en el colegio como en sus rutinas habituales, tiene que ver con una teoría de Howard Gardner, un reconocido psicólogo norteamericano que fue galardonado el pasado año con el Premio Príncipe de Asturias en la categoría de Ciencias Sociales por la ‘teoría de las ocho inteligencias‘. Según este psicólogo las inteligencias pueden ser múltiples, ya que un atleta que sobresalga por ganar medallas no es menos inteligente que un científico. Es decir, para Howard Gardner las inteligencias pueden pertenecer a ámbitos distintos. Para él hay ocho inteligencias que son: ‘la lingüística, la lógico-matemática, la visual-espacial (dibujar, interpretar un mapa), la musical, la corporal (danza, deportes), la intrapersonal (conocimiento de uno mismo), la interpersonal (conocimiento de los demás) y la naturalista (observación y clasificación de las cosas)‘.

Lo importante de esta teoría, en mi opinión, es saber cómo llevarla al terreno de la educación de nuestros hijos y si esto puede ayudarles a potenciar sus habilidades. Es evidente que ayudar debe ayudar, lo importante es saber cómo hacerlo. Según Howrad Gardner lo primero es averiguar en qué es bueno nuestro hijo y para ayudarnos a entenderlo nos da un ejemplo: si en una clase de 20 niños los pones a todos a jugar al ajedrez, al cabo de varias partidas solo algunos quedaran como ganadores siempre, esos son los que tienen claramente un potencial en ese ámbito.

Así pues, para potenciar la inteligencia de nuestro hijo hay que averiguar qué es aquello que le ‘apasiona’, para ello debemos observar en qué campo se desenvuelve mejor, eso sí, sin tratar de influir en él intentando que sean como nosotros queremos y no cómo quiere ser el niño realmente. Por ello no hay que influenciarles para conseguir saber en qué destacan. Además, cabe resaltar que para este especialista los coeficientes intelectuales no sirven de mucho, ya que es muy negativo poner etiquetas que digan: ‘tú si eres listo, tú no‘. En lugar de esto es mejor averiguar en qué destaca nuestro hijo, ayudarle a encontrar en qué es bueno y motivarle.

Por este motivo, el tema de ‘quién saca mejores notas es el más inteligente’ queda un poco desfasado hoy en día. De hecho, la coordinadora pedagógica de escuelas infantiles Alaria, Esperanza García Ruñíz, opina: ‘Durante muchos años se ha creído que el niño que mejor sumaba y restaba o el que más nota sacaba de la clase era el más inteligente. Nadie preguntaba si ese niño sabía cantar, o cómo se relacionaba con los demás. En los últimos años, esto ha cambiado. Ahora se sabe que debemos educar para resolver los problemas que nos encontremos en la vida, no para destacar en el colegio‘.

Fuente | abc.es

Foto | flickingerbrad

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