Cómo actuar frente a un golpe de calor

Según la Asociación Española de Pediatría, una de las causas más frecuentes de golpe de calor en niños de hasta cuatro años es dejarlos en el coche solos.

Las imprudencias en verano pueden salir muy caras

Según el coordinador del Comité de Seguridad y Prevención de Lesiones de la Asociación Española de Pediatría (AEP), el doctor Jordi Pou: ‘Alrededor del 54% de los padres han dejado alguna vez a sus hijos dentro del coche mientras hacen un recado, mientras que el 46% simplemente se han olvidado de que el menor se ha quedado en el coche‘. Pienso que esta es una cifra es demasiado. Aunque si nos paramos a pensar en las veces que vemos coches donde los niños que van dentro no van bien sujetos al cinturón de seguridad, que van sin sillita para niños o que los padres los dejan en el coche solos para salir ‘un momento’ a comprar algo o hacer un recado de 10, 15 o 20  minutos, entonces no nos parece tan alta.

Las imprudencias al volante perjudican a todos, pero mucho más a los niños. Las autoridades no dejan de repetirlo, pero aún así hay padres que comenten imprudencias. En verano, estas imprudencias de dejar a los niños en el coche solos salen muy caras, si no que se lo digan a los niños que han muerto porque su progenitor se ha olvidado que estaba en el coche o porque ha salido y el recado a durado demasiado rato. Es importante recalcar que el golpe de calor es muy frecuente en niños de cero a cuatro años porque la temperatura de un niño asciende mucho más rápido que la de un adulto, la frecuencia es de tres a cinco veces más rápido, por lo que un aumento de temperatura en un menor puede suceder en menos de veinte minutos.

Según palabras del doctor Jordi Pou: ‘El aparato respiratorio de los niños, que aún se encuentra en desarrollo, los hace más vulnerable al agotamiento por calor. Si esto se prolonga y los líquidos del organismo del niño no se reponen, se produce el «golpe de calor» que es la forma más severa de daño ocasionado por altas temperaturas y que pone en peligro inminente la vida del niño, lo que constituye una emergencia real‘. Es por ello que es importante saber actuar rápidamente frente a un golpe de calor.

Según los expertos si un niño presenta un cuadro de golpe de calor porque de repente tiene mucha sed, presenta deshidratación, vómitos, desmayos o dolor de cabeza y sabemos que ha estado en un lugar con demasiada temperatura, es cuando los padres deben actuar rápido. En un primer momento hay que buscar una temperatura más fresca, hay que ventilar al niño, ofrecer al pequeño poco a poco agua fresca o una solución de rehidratación oral que venden en farmacias, levantar ligeramente las piernas al pequeño, quitarle ropa para refrescarlo, colocar un paño fresco en la cabeza, en las muñecas y en las manos y llevarlo rápidamente a un centro de salud.

Cabe recordar que un golpe de calor es la consecuencia más grave de una deshidratación importante, por lo que para evitar esos golpes de calor hay que mantener una buena hidratación, es decir, hay que evitar tener la sensación de sed, por lo que hay que ingerir suficientes líquidos, vestir a los niños con prendas frescas, evitar hacer ejercicio en las horas más fuertes de sol, llevar siempre una gorra para evitar el sol en la cabeza, evitar las horas más intensas de calor y, sobre todo, adelantarse siempre a la sed. En el caso de las embarazadas deben tener también especial cuidado en verano e hidratarse correctamente.

Fuente | europapress.es

Foto | bradleygee

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