Padres que se tatúan cicatrices y marcas de enfermedades que tienen sus hijos

No es el primer caso, ni el último, en el que un padre decide tatuarse la cicatriz de una operación sufrida por su hijo, raparse la cabeza en señal de solidaridad y amor por su hijo que sufre un cáncer, o tatuarse marcas de enfermedades. Son acciones que persiguen el bienestar de los niños, que recuperen la confianza y no se sientan desplazados.

Tatuarse una cicatriz

Hace un año os hablábamos de un padre que decidió tatuarse un implante coclear como gesto de amor y apoyo a su hija de 6 años que tenía un problema de audición. Con esta acción el padre pretendía que la pequeña se sintiera más cómoda y feliz, no dudo en afeitarse la cabeza y hacerse el tatuaje, a fin de cuentas el pelo vuelve a salir. Pues bien, no es un caso aislado.

Hay muchos padres que se tatúan cicatrices y marcas de enfermedades que tienen sus hijos para que no se sientan diferentes, si buscamos en las redes sociales encontraremos muchas fotografías de padres que posan junto a su hijo con las mismas marcas, la cicatriz de una operación en la cabeza o en el pecho, las manchas vasculares de nacimiento, incluso podemos ver a padres que no han dudado en raparse la cabeza como apoyo a sus hijos que sufren cáncer y reciben un tratamiento oncológico.

Son padres a los que les importa el bienestar de sus hijos y hacen lo que sea para que no se puedan sentir desplazados o diferentes. En la fotografía podéis ver a un niño estadounidense de 8 años que había sido diagnosticado con un tumor cerebral maligno el año pasado, por ello tuvo que ser operado, quedándole una gran cicatriz en la cabeza. Según explica el padre, su hijo era consciente de sí mismo tras la operación, y se sentía como un monstruo al observar la cicatriz.

Junto al niño posa su padre con el tatuaje de una cicatriz con la misma forma y en el mismo lugar, un gesto de solidaridad y amor que tenía el propósito de que el pequeño pudiera recuperar la confianza y dejara de sentirse como alguien diferente a los demás. Según explican aquí, el padre comentó a su hijo que se tatuaba la cicatriz para que las personas en vez de mirarle sólo a él, miraran a los dos.

Como suele ocurrir con este tipo de fotografías cuando se comparten en las redes sociales, se ha viralizado, compartido miles de veces y ha recibido cientos de comentarios. Al pequeño Gabriel le gusta el tatuaje de su padre y comenta que las personas le dicen que él y su padre son como hermanos, de este tipo de comentarios se deduce que el pequeño se siente bien y ha recuperado la confianza.

El tumor no se ha podido extirpar completamente, pero por fortuna no ha crecido y se ha estabilizado, ahora el pequeño tiene que acudir periódicamente a que le realicen exploraciones para comprobar la evolución del tumor. El padre agradece las muestras de apoyo recibidas y está contento por poder difundir este tipo de acciones que ayudan y benefician a los niños.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...