Adopción: compromiso, paciencia y amor, las claves del éxito

lazos en las familias de adopción

Existen muchas y variadas razones para que una pareja, un hombre o una mujer, abran un “expediente de adopción”. Este concepto tan burocrático en su terminología encierra en si mismo, uno de los actos de amor más sublimes reconocidos en los seres humanos.

La adopción legal, acoger a un hijo ajeno en el seno del hogar familiar –multi o mono parental– y dedicar a la formación de ese niño, cuerpo, mente y espíritu, por el resto de nuestras vidas.

Si bien es cierto que la experiencia de la paternidad aporta un grado de madurez y un cambio intrínseco a la persona en el que, los lazos que se van creando durante la gestación, se fortalecen con el día a día, con cada avance, cada etapa y cada logro que ese pequeño va teniendo en su transitar por la vida que le ha tocado vivir, lo cierto es que adoptar un hijo ajeno puede crear los mismos lazos de dependencia e incluso mayores. Lazos con los que la biología – con tantos conceptos que se dan por sentado partiendo de la “propiedad”- a veces no puede.

La adopción ha creado un pequeño mundo en el que existen partidas públicas, psicólogos, asistentes sociales, medios, abogados, todos en pos de lograr una integración de un hecho no biológico que requiere una evaluación especial.

Paradojas de la civilización

No deja de invitar a la reflexión, el escenario al que se enfrenta una pareja que quiere adoptar un niño.

Tanto si es una pareja que no puede tener más hijos, como si es uno de los cónyuges que quiere adoptar al hijo de su pareja, la maquinaria que se activa es descomunal. A través de ellas y, durante un plazo que no es inferior a 12 meses, la pareja será evaluada hasta el momento de la gestación del padre o la madre, a fin de determinar si son “aptos” para adoptar.

Este proceso de evacuación y análisis, de desnudo integral de la persona ante los analistas, no está exento de una problemática adicional; la psicológica, que adquiere un peso específico muy gravitante para la pareja.

La adopción, la psicología y un proceso interminable.

Existen claro está, detractores de la adopción. Éstos manifiestan su disconformidad defendiendo que los lazos sanguíneos y biológicos, son los únicos que unen a padres y a hijos.

Con un procedimiento legal tan invasivo y dilatado en el tiempo y, con un núcleo social tan renuente a la adopción, es fácil entender por qué el proceso es tan complejo.

El proceso paso a paso

Tomemos como ejemplo una de las prácticas más habituales de las sociedades modernas para entender las nociones generales de la adopción. Imaginemos la “adopción del hijo del cónyuge”, así tipificada la figura en nuestra normativa legal.

Una vez que la adopción está decidida y solicitada, se inicia el proceso de obtención de la “idoneidad”, esta palabra lleva implícito un periodo de entre 6 y 12 meses en los cuales, todos los miembros de la unidad familiar, pero específicamente el adoptante, su cónyuge y el adoptado, se deben enfrentar a:

  1. Evaluaciones psicológicas por separado
  2. Evaluaciones psicológicas en conjunto
  3. Análisis de las condiciones de vida por parte de un equipo multidisciplinar de asistentes sociales.
  4. Evaluación de la situación económica
  5. Evaluación de salud en general

Un proceso nada sencillo que además, supone un enfrentarse con cada alegría pero también, con cada pena, cada dolor y cada uno de esos momentos de los que todos tenemos en nuestras vidas, que aprendimos a dejar durmiendo en un cajón de nuestro cerebro para seguir adelante.

Aspectos psicológicos

El proceso en si mismo requiere:

  1. Apertura y paciencia, sin límites ni condiciones
  2. Altas dosis de tolerancia, socialmente aún una madre o un padre adoptivos no tiene tantos derechos como los padres biológicos.
  3. Adaptación sin límites

Adopción legal, mucho más que tiempo

A partir de estas premisas y tras iniciarse el proceso, es fundamental que la decisión de adoptar un hijo nazca del equilibrio del cuerpo, mente y alma ya que ésta, es la única forma en la que se puede sobrellevar un proceso tan dilatado en el tiempo, tan vinculado con las emociones y tan complicado socialmente.

Dudas temores y frustraciones se abren paso por las aristas de nuestro cerebro y si esto sucede… simplemente no se está preparado.

Biología y corazón, antagónicos o complementarios

Es cierto que, la biología parte de situaciones que la adopción debe crear. Olores, voces, confianza explícita… son hechos inherentes a la gestación que, en una adopción hay que construir. Sin embargo la biología aún no ha logrado exterminar uno de los males mayores de la condiciona humana. ¿Cuántas relaciones familiares se destruyen sin opciones por distintas razones y sin que importe la biología?

Si la biología parte de hechos intrínsecos a su naturaleza, pero no es garante del amor. En la adopción sin embargo, ese trabajo interno y externo de los intervinientes por crear los lazos afectivos que no vienen implícitos, deriva en dosis de tolerancia y confianza mucho mayores, dando como resultado relaciones comprometidas, en las que la palabra compromiso, se toma en su acepción más positiva, sólida y firme.

El proceso de adopción de debe llegar a cabo sólo cuando el cuerpo, la mente y el espíritu estén tan deseosos y seguros que sean ellos quienes puedan estampar su rúbrica en los papeles oficiales y, nunca antes. El amor debe existir antes del proceso, únicamente así las barreras existentes e inherentes a la falta de biología, podrán limarse.

¿Cuándo contarlo?

Mi experiencia personal indica que, el momento en el que se debe explicar a un hijo que es adoptado, se dará solo, de forma natural.

De nuevo en este punto, los detractores del proceso auguran catástrofes familiares en las que los lazos construidos durante años parecen desaparecer y la biología de nuevo se muestra en su más pura esencia, llevando a esos hijos adoptados a buscar sus raíces, con independencia de no haber tenido relación con ellas jamás.

Bajo mi perspectiva y tomando como ejemplo mi experiencia personal, la adopción es un asunto familiar que hay que tratar únicamente en el seno de la familia, los niños son seres humanos capaces de entender cuando se les habla con el corazón y con honestidad. Los momentos adecuados siempre se dan, no desaproveche ninguna oportunidad, tenga la edad que tenga su hijo y siempre con términos y conceptos acordes a su entendimiento, háblele con la verdad, haga de la adopción un asunto normal y cotidiano en su vida y… ámelo, únicamente así no tendrá que buscar raíces, no sentirá que existe ocultismo en torno al tema y, no tendrá necesidad de mayor explicación.

  • Paciencia
  • Tolerancia
  • Amor
  • Seguridad

Y… grandes dosis de compromiso

Las claves para una adopción sana y psicológicamente favorable, para todas las partes.

Foto | endbradley

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