La dieta occidental se asocia a una peor calidad del esperma

Un metaanálisis en el que se han analizado los resultados de 185 estudios, concluye que la dieta occidental se asocia a una peor calidad del esperma. Una dieta donde predominan alimentos como las carnes, las pizzas, las bebidas azucaradas, etc., provoca una notable reducción del número de espermatozoides y, por tanto, menos posibilidades de concebir un bebé.

Dieta y calidad seminal

A lo largo de las últimas décadas la calidad del esperma se ha reducido significativamente, paralelamente se han incrementado los problemas de fertilidad y cada vez cuesta más concebir un bebé. Pues bien, según una nueva investigación o, mejor dicho, un metaanálisis realizado por expertos de la escuela de salud pública de la Universidad de Harvard, la dieta occidental se asocia a una peor calidad del esperma, claro, que este es un tema que ya se ha tratado en muchas ocasiones llegando a la conclusión de que dieta y calidad seminal se relacionan.

Los resultados del metaanálisis determinan que la nutrición y hábitos alimenticios de los países occidentales contribuye a la disminución de la calidad del esperma, en cambio, un patrón nutricional saludable se relaciona con una mejor calidad del esperma y, por tanto, una fertilidad potencialmente más favorable. Aunque, como hemos comentado, se han realizado varios estudios sobre el tema y desde hace bastante tiempo, este es el estudio más grande que se ha hecho hasta la fecha sobre la asociación entre patrones dietéticos y marcadores de la función testicular.

El metaanálisis ha incluido más de 185 estudios, de la información se desprende que el recuento de espermatozoides se ha reducido entre un 50% y un 60% entre los años 1973 y 2011 en los países occidentales, aunque esta reducción se constata en la década de los años 40. También se ha determinado que se ha producido una disminución secular paralela en los niveles séricos de testosterona, hormona que se produce principalmente en los testículos y que juega un papel fundamental en el desarrollo de los tejidos reproductivos masculinos.

En el caso de la testosterona, y aunque se sigue debatiendo acerca de las causas subyacentes de su descenso, existe preocupación y una creciente evidencia de que las exposiciones ambientales a elementos como los disruptores endocrinos, la contaminación del aire o hábitos nocivos como el consumo de alcohol y tabaco, podría explicar la disminución de la hormona. Volviendo a la asociación dieta occidental y reducción de la fertilidad, los expertos comentan que, si bien se han realizado diferentes estudios sobre el tema, sólo se han analizado determinados nutrientes como el zinc, el ácido fólico, los antioxidantes, las grasas saturadas y las grasas trans, pero, ahora, el interés se centra en el papel de los patrones generales de la dieta.

Para determinar si el seguimiento de patrones dietéticos específicos se asociaba a la función testicular en hombres jóvenes, los investigadores examinaron a más de 2.900 hombres de Dinamarca con una edad media de 19 años y desconociendo su grado de fertilidad. Se comparó el recuento de espermatozoides en los hombres que seguían una dieta saludable, una occidental, una dieta danesa y una dieta vegetariana.

Según los resultados obtenidos, quienes consumían una dieta formada por pescado, pollo, verduras, frutas y agua, favorecían un mayor recuento de espermatozoides que aquellos que consumían una dieta occidental donde predominaban alimentos como la pizza, las patatas fritas, las carnes rojas y procesadas, los bocadillos, los granos refinados y las bebidas azucaradas. Hay que decir que este tipo de dietas formadas por comida basura o comida rápida no se pueden considerar dietas occidentales, pero sí patrones alimentarios actuales.

El recuento medio de espermatozoides fue mayor en aquellos hombres que consumieron una dieta saludable, le sigue como mejor dieta la vegetariana y la danesa, mientras que la dieta occidental fue la que peor resultado arrojó. Hubiera sido interesante incluir la dieta mediterránea y la dieta atlántica en el estudio para conocer en qué posición se colocan. En definitiva, el metaanálisis no hace más que ratificar los resultados de muchos estudios sobre el tema, una dieta saludable favorece la fertilidad y aumenta las posibilidades de concebir un bebé. Podéis conocer todos los detalles de la investigación a través de este artículo publicado en la revista científica JAMA.

Foto | wuestenigel

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