Fumar durante el embarazo podría alterar el ADN del futuro bebé

Una nueva investigación concluye que el tabaco durante el embarazo afecta al bebé provocando cambios en la química del ADN, cambios que afectan a genes relacionados con el desarrollo pulmonar, el desarrollo nervioso, enfermedades como el cáncer o defectos como el paladar hendido.

Embarazo y tabaco

Anteriormente hemos hablado de las graves consecuencias que tiene fumar durante el embarazo para el futuro bebé, se han realizado numerosos estudios sobre el tema y cada vez aparecen más datos que deben alertar a las futuras mamás, que deben evitar a toda costa el tabaco, incluso antes de la concepción. Hoy conocemos una nueva investigación que añade otro problema grave, según expertos del Instituto Nacional de Ciencias de la Salud Ambiental, fumar durante el embarazo podría alterar el ADN del futuro bebé.

Los expertos han descubierto modificaciones en el ADN de las personas adultas fumadoras que también están presentes en el ADN de los futuros bebés de madres fumadoras. Este descubrimiento puede ser de gran importancia para comprender mejor los problemas de salud que tienen los hijos de madres fumadoras, ya que en teoría ambos individuos (madre e hijo) han sufrido las mismas modificaciones del ADN por la exposición al humo del tabaco.

Para llegar a esta conclusión, los expertos realizaron un meta-análisis de varios estudios sobre el tabaquismo durante el embarazo, a esto hay que añadir que recolectaron muestras de sangre del cordón umbilical de 3.187 bebés de madres fumadoras. Comparando a nivel genético este grupo de bebés con otro de madres que no tenían el hábito de fumar, los expertos detectaron que en el primer grupo aparecían 6.687 puntos del ADN que se habían modificado químicamente.

Cerca de la mitad de las zonas donde se había producido la modificación, aparecían genes identificados y relacionados con el desarrollo del sistema nervioso, el desarrollo pulmonar, así como genes relacionados con defectos como el paladar hendido, el labio leporino o el desarrollo de enfermedades como el cáncer. Como podemos comprobar, la impronta de la exposición al tabaco durante el desarrollo fetal es significativa y pronunciada. Hay que decir que estas modificaciones genéticas están presentes en niños más mayores cuyas madres fumaron durante el embarazo, es decir, no es algo pasajero.

Anteriormente se llevaron a cabo investigaciones en las que se concluyó que el tabaco era un factor epigenético que provocaba alteraciones en el ADN de los fetos, pero eran estudios pequeños. En este caso el estudio incluyó a más de 6.000 madres y sus respectivos hijos y los resultados son concluyentes, además ayudarán a facilitar que los investigadores puedan detectar estos patrones y otros que quizá todavía permanecen ocultos. El feto se expone al tabaco a través de la sangre de la madre, dado que es un organismo en desarrollo, es mucho más vulnerable a las sustancias nocivas que pasan a la sangre materna.

La recomendación es no fumar durante el embarazo y a ser posible y si existe planificación, dejar el hábito de fumar antes de la concepción. Podéis conocer más detalles de este interesante estudio a través de este artículo publicado en la revista científica American Journal of Human Genetics.

Foto | photosavvy

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...