¿Cuándo podemos tener un embarazo de riesgo?

Existen diversos factores para que el ginecólogo estime que el embarazo es de riesgo. En estos factores solemos encontrar la edad de la madre, embarazos múltiples, enfermedades genéticas o hereditarias, anteriores embarazos con malformaciones o alteraciones como retardo del crecimiento del feto, etc. Si el ginecólogo estima que puede haber riesgo para el feto supone un embarazo de riesgo.

Para considerar un embarazo de riesgo se tienen que dar varios factores. Los más destacables son la edad de la madre, haber sufrido abortos de repetición, enfermedades crónicas de la madre o anteriores al embarazo, tratarse de un embarazo múltiple o bien realizar un trabajo en el que se considere que puede haber riesgo para el feto. La edad en la que se puede considerar embarazo de riesgo en las mujeres es antes de los 17 años y después de los 35.

Si puede haber riesgo para el feto supone un embarazo de riesgo.

En el caso de la edad de 35 años se queda un poco anticuado el término de “embarazo de riesgo”, ya que a esta edad no sorprende a nadie que se tengan hijos, es más, cada vez más mujeres deciden tener hijos a estas edades. Muchas incluso a partir de los 40 años de edad.  Además, gracias a los controles en el embarazo es posible minimizar muchos riesgos, incluso evitarlos. Lo que si es cierto es que la edad de la madre puede provocar trastornos cromosómicos que pueden derivar en Síndrome de Down, por ejemplo.

En el caso de las enfermedades crónicas o anteriores al embarazo de la madre que pueden perjudicar al bebé y por lo tanto hacer que se considere como un embarazo de riesgo son, por ejemplo, problemas con el alcohol, obesidad, hipertensión arterial, anemias, diabetes,  enfermedades renales o infecciosas, consumo de drogas, etc. Una madre que ha tenido abortos de repetición, se la considera con un embarazo de riesgo, esto es porque puede repetirse el motivo por el cuál la madre ya había abortado con anterioridad y por lo tanto se aumenta el número de visitas y controles por parte del equipo médico.

Además, si la madre ya ha tenido algún bebé con malformaciones o anteriores embarazos con problemas como retardo del crecimiento del feto, alteraciones del ritmo cardiaco del feto o del líquido amniótico, crecimiento retardado, cromosopatías u otras anomalías genéticas, entonces se le considerará que es un embarazo de riesgo. De esta manera el ginecólogo va a mantener a la madre más controlada y va a intentar minimizar las complicaciones a lo largo de ese embarazo.

En resumen, cuando el ginecólogo observa que puede haber cualquier riesgo para el bebé ya sea por parte de la madre, hereditario o por malas experiencias en anteriores embarazos, lo considera un embarazo de riesgo. Esto no tiene por qué preocuparnos en exceso, tiene que servir para que la ciencia nos ayude a tener a nuestro bebé de la mejor forma posible y minimizando los riesgos al máximo.

Foto por 4Neus en Flickr

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