Así puedes evitar el estreñimiento en tu embarazo

Uno de los síntomas más molestos de la gravidez es el estreñimiento. No dejes que te afecte más de la cuenta. Aplica estos tips y regula tus evacuaciones.

Di adiós al estreñimiento

Fuente: www.guiainfantil.com en Pinterest

Un 19% de la población general enfrenta dificultades para evacuar, pero esta cifra asciende a un 38% cuando se trata de mujeres embarazadas. Las molestias comienzan a presentarse en los primeros tres meses, pero tienden a agudizarse durante el tercer trimestre. Si estás en la dulce espera, es importante que prestes atención a estos tips para evitar el estreñimiento durante la gestación. 

Hay factores esenciales que permiten entender las causas de esta condición. En primera instancia, el útero “crece” y gradualmente presiona al intestino grueso. Por otra parte, una buena porción del agua que consumes es absorbida por tu intestino, por lo que las heces se van endureciéndose, complicando las idas al baño.

El complemento de hierro cambiará el color de las evacuaciones. Sin embargo, su efecto va más allá, agravando aún el problema. Al estreñimiento se le asocia con las hemorroides, ocasionando sangrado con las deposiciones en algunos casos. Evita pasar por esto con estos sencillos consejos.

Así puedes evitar el estreñimiento en tu embarazo

Una de las primeras cosas que debes hacer para prevenir el estreñimiento durante el embarazo, es mantenerte alejada de los fármacos o remedios naturales, sin contar con la aprobación de tu médico, pues el grueso de opciones se descarta para mujeres gestantes. Apenas sientas la necesidad, ve al baño. Aguantar siempre resulta contraproducente. Lo ideal es que permanezcas en la taza tanto como lo requieras, pero sin forzarte.

Come con calma y disfruta cada bocado. Haz más comidas, pero menos abundantes y reemplaza las alternativas refinadas de cereal por sus versiones integrales. Aplica lo mismo para las pastas, arroces y panes. Agrega frutas, verduras y pseudocereales como la quinoa. Te resultarán provechosos.

Dale prioridad a tu hidratación. En la mañana, en ayunas, toma un vaso de agua tibia para comenzar sin pesadez el día. ¿Te cansas del agua? Apela a sopas, caldos e infusiones, que contribuirán a aflojar las heces. Elimina los comestibles con efecto astringente, como el membrillo, el plátano y el pomelo. Evita también aquellos relacionados con gases, como la cebolla, el puerro y la coliflor.

También ejercítate. Esta recomendación aplica para todas las gestantes. El hacer ejercicio facilita la motilidad intestinal, disminuyendo la estancia en la taza. Las caminatas serán una opción suave que podrás adaptar a tu rutina. Los laxantes han de ser el último recurso.

¿Cómo se vinculan las fibras con el estreñimiento?

Si tus visitas al baño se espacian de forma irregular, recurre a la fibra. Es conocida por promover la función intestinal e incrementar las deposiciones blandas. También merman la retención de grasas o glucosa, controlando los niveles de glucemia en la sangre. Las hemorroides crean un círculo vicioso con el estreñimiento. Si tienes complicaciones para hacer tus necesidades, el esfuerzo agrava la situación provocada por la inflamación de las venas del recto, pues aumenta la dilatación.

Las defecaciones entre más duras y menos hidratadas, causarán más irritación. Las hemorroides causan hinchazón y hacen que las idas al baño serán dolorosas, agudizando el estreñimiento.

De forma frecuente,la constipación crea una presión en la zona abdominal, que te hace sentir hinchada e incómoda, de pie o sentada. También te notarás pesada tras las comidas y llena de gases. Tantas molestias juntas suelen comprometer tu buen humor, así que no dudes en hablar con tu ginecólogo, especialmente si las molestias persisten tras algunos cambios de hábitos. Recuerda que tu salud es la prioridad. La idea es que puedas obtener herramientas para prevenir el estreñimiento en tu embarazo. 

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...