Anestesia para los fetos en los abortos

Desarrollo fetal

Aunque según indican algunos especialistas, los fetos no sienten dolor durante las primeras semanas del embarazo, es una probabilidad pero no una certeza científica, por tanto, algunos expertos solicitan anestesia para los fetos durante los abortos a fin de garantizar que no sufran ningún tipo de dolor. La catedrática de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Navarra, Natalia López Moratalla, declara que existen indicios de que los fetos puedan padecer dolor y habla de la anestesia como una cuestión humanitaria para evitar el sufrimiento fetal por el aborto.

Son varios los argumentos de la experta para aconsejar la anestesia para los fetos durante los abortos, al parecer, el primitivo sistema nervioso reacciona ante el contacto físico y el feto se retrae a pesar de contar con pocas semanas, es un reflejo que podría traducirse en un gesto de dolor. Otro dato aportado es el descubrimiento de que el sistema nervioso fetal se desarrolla más pronto de lo que se creía y es a partir de la tercera semana del embarazo cuando las células neuronales empiezan su actividad.

A través de la publicación digital de La Razón podemos saber que la anestesia que se administra a las mujeres que desean abortar no tiene efecto sobre el feto, ya que son organismos independientes y la sedación practicada sólo tiene efecto en el organismo materno. Según un estudio realizado por Family Research Council, el feto sufre un gran e intenso dolor durante el aborto, algo que debe servir para reconsiderar la postura actual y evitar a toda costa el dolor infringido.

Saber que el feto sufre dolor aún en las primeras semanas del embarazo debe ser un motivo a sopesar antes de tomar la decisión de abortar, por otro lado, el dolor permite ver al feto de un modo más humano y no como un simple embrión en formación. En la noticia, la catedrática de Bioquímica y Biología Molecular denuncia que en la experimentación con animales es obligatoria la anestesia para evitar el sufrimiento y el dolor, ¿acaso un feto es menos que un animal?

Otros especialistas advierten que en la novena semana del embarazo el feto ya tiene receptores de dolor en la superficie facial, en las palmas de las manos y en las plantas de los pies, esos receptores le permiten experimentar el dolor. Se han practicado hasta el momento infinidad de abortos que podríamos considerar una tortura brutal, ¿cómo es posible que se haya ignorado el posible sufrimiento fetal?

A continuación transcribimos literalmente las intervenciones abortivas que pueden resultar dolorosas para el feto y que hasta el momento se han realizado sin anestesia:

Píldora abortiva: el método químico
– La píldora abortiva RU-486 –no confundir con la «del día después»–, autorizada en 1999, es un abortivo químico. Se trata de un esteroide que provoca el desprendimiento del embrión de la pared del útero, causa contracciones y facilita su expulsión.
– Se usa para provocar el aborto sólo en las ocho primeras semanas de gestación.
– Sólo se acude al centro para tomar las pastillas. A veces requiere intervención.

Aspirado (quirúrgico): el más habitual
-Este método se utiliza entre seis y 12 semanas de gestación. Se introduce un tubo a través del cérvix de la madre, que se dilata con prostaglandinas, conectado a un aspirador, que puede ser eléctrico o manual. El aspirador destroza el cuerpo del feto mientras lo extrae. Después, con este tubo o con una cureta (cuchillo curvo de acero) se corta en pedazos la placenta y se extrae.
– El 95 por ciento de los abortos se hacen así. Cuesta entre 300 y 450 euros cada interrupción.

Legrado: embarazos avanzados
– A partir del tercer mes de embarazo, el feto –ya se puede considerar como tal a efectos médicos y legales–, está bastante formado, por lo que para acabar con su vida se utiliza el legrado, que usa un instrumento metálico que se inserta por la vagina y el útero y secciona su cuerpo hasta descuartizarlo.
– Las partes del cuerpo del feto extraídas del cuerpo de la madre se reconocen. Su precio sube hasta 1.000 o más euros, dependiendo del centro en el que se haga la intervención.

Parto inducido: abortos muy tardíos
– Cuando se ha superado la semana 26 de gestación, el feto ya puede sobrevivir fuera del seno materno, por lo que muchos médicos consideran el aborto a partir de esa fecha un infanticidio.
– La intervención consiste en sacar el feto a través del canal del parto provocando contracciones o bien por cesárea. Antes, se inyecta una solución salina que ahoga al feto o paraliza su corazón.
– El coste puede superar los 6.000 euros.

Esperamos que tras esta lectura las madres que decidan abortar sean conscientes de la situación y del daño que profieren a los fetos, quizá este punto debería haberse contemplado también en la nueva Ley del aborto o ley de Salud Sexual e Interrupción Voluntaria del Embarazo, dicha ley no informa sobre el dolor que puede sufrir el feto, algo que demuestra que no protege los derechos fundamentales de la vida que se está gestando. ¿Qué opináis al respecto?

Foto | Localdem

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