Lo que necesitas saber sobre los cólicos en los bebés

Cuando un lactante llora desconsoladamente sin motivo aparente, se suele decir que tiene cólicos. Esta situación afecta a casi todos los chicos y por ello es motivo de consultas médicas recurrentes durante los primeros meses de vida

Por qué surgen los cólicos en los bebés

La paz y la alegría que reina en el hogar tras la llegada de un crío suele romperse cuando el pequeño sufre de cólicos. Un llanto difícil de calmar es la señal frecuente en los infantes menores de tres meses. Aunque la causa no está completamente definida, varios factores podrían estar relacionados. Por ello es importantes saber todo lo necesario sobre los cólicos en los bebés.

La creencia más común es que los cólicos aparecen por acumulación de gases. Cuando esto pasa la barriguita se le endurece y el bebé se encoge. Sin embargo, los episodios de llanto no ocurren tras todas las comidas. A menudo el malestar se presenta al final de la tarde y solo una vez al día, lo que pone en duda esta teoría.

Otro posible responsable de los cólicos es la intolerancia a la leche. Los bebitos que son alimentados con fórmulas a base de leche vacuna pueden procesar mal el alimento. Estudios han señalado que al sustituirla por una de origen vegetal, como la soya, los cólicos podrían disminuir. Si solo toma pecho, también la situación mejora cuando la madre deja de beber leche de vaca. Las proteínas vegetales son más fáciles de digerir.

El componente emocional también se señala como causal del cólico en los lactantes. Algunos especialistas aseguran que el carácter del niño se manifiesta desde las primeras semanas de vida. Si se trata de un bebé difícil, son más irregulares y llorones. Igualmente, cuando es el primer hijo capta la ansiedad de los padres. Además será más complicado que se adapte a vivir fuera del vientre materno. Llorar es su manera de expresarse.

Identificar que el bebé tenga cólicos

El “llanto inconsolable” suele ser el mejor indicativo de que el lactante sufre de cólicos. Sin embargo, cuando llora también puede estar comunicando un malestar diferente. Por ejemplo, si ya comió hace un par de horas y empieza a llorar, lo más posible es que tenga hambre de nuevo. Los recién nacido suelen alimentarse cada dos o tres horas. Para estar más seguros sobre esto, conviene conocer qué significa verdaderamente el llanto del bebé. 

Sus lágrimas también pueden indicar que quiere compañía. Tratar de dejarle solo en su cunita desde muy pequeño no es lo más recomendable. Si lo deja llorar mucho tiempo será más difícil calmarle, seguramente lo que necesita son sus brazos y que lo acunen. Ya habrá tiempo para enseñarle a dormir solo. Una visita al pediatra será la mejor opción para hacer el diagnóstico.

Posibles soluciones

Según la causa, existen formas de contrarrestar los cólicos en los infantes, aunque es posible que varias se den a la vez. Lo principal es mantener la calma y socorrer al pequeño lo más pronto posible. Darle amor y cariño en todo momento. No dejarle solo.

Para evitar los gases lo mejor es alimentarle antes de que llore, es decir al empezar a gemir. Cuando llora se llena de aire que entra a su aparato digestivo. Igualmente darle la cantidad que pida y no forzarle a que beba todo, pues la digestión será más pesada u ocurre el reflujo. Tras las tomas darle suaves masajes en la espalda y su barriguita. Envolverlo con una manta tibia también ayuda.

Si toma biberón hay que probar con cambiarle la leche. Sustituir por una vegetal. También puede comprar biberones antigases. Si amamanta, se recomienda cuidar la alimentación. No beber leche de vaca y evitar comidas que produzcan gases como repollo, coliflor, granos, cebolla, cafeína y huevos.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...