Los problemas de respiración de los bebés prematuros pueden persistir en estado adulto

Una nueva investigación apunta que los problemas de respiración que pueden tener los bebés prematuros, pueden persistir en la edad adulta, son problemas concretos que en condiciones normales pueden pasar por alto. Sin embargo, en ambientes con poco oxígeno se detectan rápidamente.

Bebés prematuros

Un estudio desarrollado por investigadores de la Universidad de Wisconsin (Estados Unidos), determina que aquellos bebés prematuros que han tenido problemas de respiración, podrían seguir teniéndolos cuando alcanzan la edad adulta. Claro, que hay que matizar, estos problemas sólo se darían en determinadas situaciones como por ejemplo viajar a una altitud elevada, donde el nivel de oxígeno es más reducido. En alturas elevadas se produce un cambio en el ritmo de respiración, se acelera a fin de recibir la misma cantidad de oxígeno que se recibe en condiciones normales, algo que no ocurre con algunos de los adultos nacidos prematuros, en vez de incrementar el ritmo lo redujeron.

Los expertos apuntan que estas personas pueden tener un riesgo más elevado de sufrir apnea del sueño o experimentar problemas respiratorios cuando salen de la anestesia tras una operación quirúrgica, por tanto, se podría hablar de secuelas persistentes de la respiración que se mantendrán durante toda la vida. Como sabemos, nacer prematuramente está asociado a diferentes riesgos, retraso en el desarrollo y discapacidad, problemas con la alimentación, el corazón o la respiración, aumento del riesgo de sufrir enfermedades, etc. En el estudio se analizaron los datos de 13 adultos con una edad media de 21 años que nacieron prematuramente, a partir de la 32 semana del embarazo, su peso medio fue de 1’5 kilos.

Todos los bebés tuvieron que recibir asistencia respiratoria mecánica y recibieron una saturación de oxígeno que rondaba el 100%, cantidad demasiado elevada según explican los expertos que han realizado el estudio. Los participantes del estudio se sometieron a pruebas de ejercicios para detectar si tenían algún problema en la respiración, parece ser que los resultados fueron normales. Sin embargo, ante una simulación de niveles bajos de oxígeno, sí se produjo un cambio y la respiración se vio afectada, en vez de cambiar el ritmo de respiración para incrementar el volumen de oxígeno recibido, la respiración disminuyó. A pesar de este resultado, no se ha encontrado una relación causal entre el nacimiento prematuro y los problemas relacionados con el nivel bajo de oxígeno en estado adulto, es decir, no existe conexión entre los problemas de respiración cuando eran prematuros, con los problemas experimentados en estado adulto, esto a pesar de que en todos los casos se produjo la ralentización de la respiración en condiciones de menor oxígeno.

Estos resultados se reproducen también en los experimentos realizados con roedores de laboratorio, las crías de roedores que nacen en un ambiente rico en oxígeno, evitan una respuesta respiratoria normal ante condiciones de niveles de oxígeno reducidos. Los investigadores creen que los sensores responsables de enviar las señales para que el cuerpo mantenga el nivel de oxígeno alto en el organismo, podrían no haberse desarrollado adecuadamente en los bebés prematuros. Esto es algo que se deberá determinar en nuevas investigaciones. Por ello, los expertos recomiendan que los pediatras tengan identificados a aquellos niños que han nacido prematuramente y que por ello pueden tener determinados problemas en la respiración.

También se aconseja que los adultos que nacieron prematuramente informen a su médico sobre su nacimiento, como hemos indicado, algunos problemas que se sufren en edad adulta podrían tener su origen en el nacimiento y de este modo, los especialistas médicos podrían identificar con más facilidad determinados síntomas o problemas. Los expertos concluyen que este estudio (a pesar de no existir relación causal) muestra que existen efectos residuales relacionados con el nacimiento prematuro, y no tienen por qué ser enfermedades pulmonares, sino la pérdida de capacidades, como es el caso de respirar en un ambiente con menos oxígeno.

Tras constatar que los problemas de respiración de los bebés prematuros pueden persistir en estado adulto, es obligado realizar nuevas investigaciones y centrarse especialmente en el desarrollo de los sensores del organismo que detectan los niveles de oxígeno. Podéis conocer todos los detalles del estudio a través de este artículo publicado en la revista científica New England Journal of Medicine.

Vía | NLM
Foto | 4gpa

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