Las Emociones de nuestros niños menores de 3 años

La vida afectiva e intelectual del niño es una adaptación continua. Los niños desde su primera etapa de vida no solo requieren que sus necesidades físicas estén satisfechas sino que también la necesidad de afecto, de estímulos y de placer.

La vida afectiva e intelectual del niño es una adaptación continua. Los niños desde su primera etapa de vida no solo requieren que sus necesidades físicas estén satisfechas sino que también la necesidad de afecto, de estímulos y de placer. Los recién nacidos afrontan todo un proceso de adaptación a este nuevo mundo y por lo tanto necesita mayores cuidados sobre todo de la madre, ya que existe un gran vinculo entre la madre y su pequeño hijo, por tanto la figura de la madre juega un papel muy importante en el desarrollo del bebe, depende de la madre para satisfacer sus necesidades vitales. Esta situación de extrema dependencia crea las condiciones que explica la tremenda influencia de la conducta de la madre sobre el desarrollo de la personalidad del niño.

Las primeras comunicaciones del bebe con su madre son de tipo afectivo. El bebe expresa mediante el llanto, sus movimientos o gestos su agrado o desagrado y es la madre quien interpreta el llanto y sabe lo que su bebe necesita. Pero no solo el bebe transmite sus emociones niños, la madre transmite sus estados afectivos mediante el tono de voz, el timbre de voz, sus movimientos y caricias al momento de cambiar al bebe o al momento de alimentarlo. Por lo tanto en esta primera etapa de vida los bebés van consolidando una solida, positiva y segura relación con su madre.

A medida que los bebes van desarrollando a partir de los 18 meses su desarrollo va a ir fortaleciendo el logro de su socialización. Ya cuando el niños da sus primeros pasos entra en contacto con un mayor número de personas  y objetos que va a ir conociendo e interactuando dando inicio a que el niño vaya entrando a un mundo donde existen reglas o normas sociales, convirtiéndose el lenguaje y el pensamiento en una herramienta para que le facilite al niño esta gran etapa. Aquí el niño va estableciendo su autonomía, por ello la relación con su madre va cambiando, si antes era vista como protectora, ahora se ve como autoridad, es decir, la madre es quien va a ir  indicándole  que es NO o SI en diferentes situaciones que se le presenta al bebe. Ya aquí los niños van entendiendo que cosas son buenas y qué cosas son malas ingrediente principal para la futura conciencia del niño.

La actitud del bebe en estas etapas es pasiva, se deja querer, pero durante la segunda etapa el modo de querer del niños va cambiando, ya es más lógico, se ha convertido en un niño más activo, independiente, ya  tiene una personalidad  propia y con la capacidad para soñar y fantasear. Por ello vamos viendo un sentido de apropiación, de posesividad en sus relaciones con las personas y objetos.

El niño debe poseer una firme relación afectiva con la madre. Una buena relación del niño con su madre, le dará la suficiente confianza con los seres que lo rodean y con los que se ira  relacionando a medida que va a ir creciendo  y asistiendo a diferentes lugares, ampliando su círculo de relaciones, ya no solo será su familia, serán los parientes o amigos de mamá y papá, el jardín, el parque de juegos, etc.

Pero en la edad de 2 a 3 años los niños van experimentando  miedos, temores, angustias propias de ese ir descubriendo el mundo que los rodea. Por lo tanto debemos mostrarnos más comprensivos y tratar de ayudarlo para que esta etapa no sea difícil y que pueda ir ocasionando en el futuro traumas muy difíciles de superar.

Uno de ellos es la ansiedad que tiene el niño cuando no ve a su mamá o ve que se tiene que ir a trabajar y piensa que va a dejarlo, lo primero que hace el niño es llorar no quiere que su mamá lo deje aún con una persona que él conoce. Este proceso es normal y solo con el tiempo el niño  ira entendiendo que la mamá regresa por eso él va a ir acostumbrándose a irse separando de la mamá. Para que este momento no sea difícil de superar la mamá siempre tiene que ir hablando con el niño y cada vez que llega decirle que ya está aquí con él y ahora es tiempo de dedicárselo a él, jugando, dándole de comer, etc.

En esta edad los niños van controlando esfínteres pero muchas veces se viven una serie de dificultades algunos niños pueden tener 2 años y medio sin embargo no controlan sus esfínteres, esto es todo un proceso y dura alrededor de 3 a 4 meses, es todo un trabajo diario de ir avanzando y retrocediendo pero gusto es estos momentos debemos de hablarle a los niños y darles mensajes alentadores y motivarlos con algunos premios simbólicos,  por ejemplo un abrazo especial, un paseo al parque, un juego especial, etc. No debemos  por ningún motivo castigarlo físicamente ni decirle mensajes  desalentadores.

A medida que los niños van interactuando van  a ir desarrollando muchos aspectos a nivel psicomotor, intelectual y emocional. Esta edad constituye sin duda una etapa de suma importancia en la vida del niño. La vida emocional del  niño dependerá dentro de muchos aspectos como la seguridad, el amor y el compromiso que asumamos todos los que participamos en el cuidado y educación de estos pequeños niños, quienes en el futuro podrán entablar solidas  relaciones humanas  sin frustraciones que deterioren su socialización permitiendo su integración y participación  activa dentro de la sociedad.

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