La pérdida del apetito o la anorexia infantil

Si hay algo que precoupa a los padres es la alimentación de sus hijos. En este artículo te hablaremos de la anorexia infantil o la pérdida del apetito, que en ocasiones responde a causas psicológicas o a enfermedades. Otras veces el niño marca su propio ritmo de desarrollo alimentario, que no tiene que coincidir con la media. La clave es que los padres sean perseverantes y ayuden a su hijo a asumir unas pautas alimenticias correctas. Sin embargo, ¡ojo con hacer coincidir comida con obligación!

A partir de los dos años, el ritmo de crecimiento decae. En consecuencia, el niño come menos.

Cuando nos referimos a la anorexia infantil no estamos hablando de la anorexia nerviosa. Los síntomas de la pérdida del apetito en la edad infantil no se manifiestan de la misma manera que en la adolescencia. Es por ello que queremos guardarnos de alarmar demasiado a padres preocupados. Por otro lado, las cuestiones referentes a una negligente alimentación en edades muy tempranas son causa recurrente de visitas al pediatra. Aqui vamos a utilizar el término anorexia para refernirnos a aquellos casos en los que el bebé o el niño parece haber dejado de sentir apetito. Ello, como veremos, no comporta necesariamente una situación problemática.

Según el Doctor Julián Lirio Casero, autor del libro ¡Niños… a comer!, la pérdida del apetito puede deberse a enfermedades

Hay alimentos más atractivos que otros

orgánicas tales como las anginas o un simple catarro. Sin embargo, la mayoría de las veces el niño deja de comer por razones psicológicas o de desarrollo. Hay etapas de cambio en la vida de todo bebé que pueden fomentar una pérdida transitoria del apetito, como puede ser el destete. Al abandonar la leche materna, no es raro que el niño pueda experimentar un fuerte recelo hacia el resto de alimentos, que no conoce todavía. Por otro lado, experiencias como el nacimiento de un nuevo hermanito o el inicio de la guardería pueden provocar que éste deje de comer en señal de rebeldía o autoafirmación.

Para el Doctor Lirio Casero, las causas mayores relacionadas con la anorexia infantil radican en problemas familiares o psicológicos. Sin embargo, no todos los niños que dejan de comer se encuentran ante una situación difícil. Es necesario recordar que no todos desarrollan a la vez la capacidad de apreciar los matices del gusto, otros son demasiado hiperactivos como para apreciar las pautas alimenticias o, simplemente, no le ven el atractivo a dejar de jugar para sentarse en la mesa. No hay que olvidad que, a partir de los dos años, el ritmo de crecimiento se ralentiza hasta la pubertad… por lo que si tu hijo empieza a disminuir sus raciones, no es tan extraño.

Estampas como esta son muy normales cuando el niño empieza a experimentat con nuevos alimentos

Aquello que los padres pueden hacer es intentar no relacionar la comida con una obligación. Cierto es que se debe empezar a introducir alimentos nuevos y variados dentro de la dieta del niño… pero siempre dejando que sea éste quien guie su propia alimentación. Recurre a la imaginación para preparar platos llamativos, pero no le metas un embudo en la boca. Él mismo sabrá regular sus raciones en función del hambre que tenga. Lo importante es que los padres vayan creando poco a poco pautas de alimentación.

Fuentes: Educar.org; Cibercuba

Niño comiento espaguettis por Josephers en Flickr

Niña comiendo espárrago por Shoes on Wires en Flickr

Niño comiento tarta por Tobyotter en Flickr

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...