La exposición al plomo puede provocar cambios permanentes en el microbioma de los fetos

Un estudio concluye que la exposición al plomo durante el embarazo provoca cambios en la microbiota intestinal del futuro bebé, incrementando el riesgo de que pueda sufrir sobrepeso y obesidad en la vida adulta. Esta es otra de las consecuencias a sumar a la lista de problemas que provoca la exposición a este metal pesado neurotóxico.

Causas de la obesidad infantil

Sobre la exposición de los futuros bebés y los niños al plomo ya hemos hablado en otras ocasiones, es mucha la documentación científica que demuestra que este este metal pesado neurotóxico puede provocar efectos adversos profundos e irreversibles, afectando al cerebro y al sistema nervioso, reduciendo la capacidad intelectual de los niños al provocar daños neurológicos, incrementa el riesgo de leucemia infantil, etc.

Ahora, un nuevo estudio realizado por expertos de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Michigan (Estados Unidos), concluye que la exposición al plomo en el embarazo puede provocar cambios permanentes en el microbioma de los fetos, lo que contribuiría a que tuvieran un mayor riesgo de sufrir obesidad en edad adulta. Los expertos han presentado documentación que muestra que la exposición provoca los citados trastornos del desarrollo neurológico y un aumento de la respuesta a la insulina.

Como podemos comprobar, la exposición al plomo tiene numerosas consecuencias en los futuros bebés, quizá la obesidad no sea un efecto tan grave como algunos de los citados, pero empeora la calidad de vida debido a las diferentes enfermedades que se asocian a este problema. Para demostrar cómo afecta el plomo al microbioma fetal, los expertos llevaron a cabo un estudio utilizando roedores de laboratorio hembra a los que se les suministraron dosis de plomo en el agua equivalentes a las que podrían afectar a los seres humanos. Estos roedores recibieron la dosis antes de la cría y cuidado de la camada.

Las crías fueron divididas en dos grupos, el primero formado por madres que fueron expuestas al plomo, y el segundo actuó como grupo de control, sin haber sido expuestas a este metal pesado neurotóxico. Tras el destete de las crías, se esperó a que se desarrollaran sin que fueran expuestas al plomo. Se constató que los roedores machos que sufrieron la exposición durante la gestación eran un 11% más grandes que los que no habían sido expuestos y formaban parte del grupo de control. La razón de esta diferencia se localizó en un cambio en el microbioma intestinal.

Los expertos aclaran que las dosis utilizadas fueron equitativas a la exposición de los seres humanos en los valores habituales a los que están expuestos, por lo que estos resultados se pueden trasladar al ser humano, de ahí que se apunte que dado que se está investigando sobre las causas de la obesidad, se tenga en cuenta como una razón más para sufrir este problema, la exposición del feto a este metal pesado.

Cada vez aparecen más causas relacionadas a la denominada epidemia del siglo XXI, la obesidad no sólo está relacionada con la dieta, también con la exposición a diferentes contaminantes medioambientales como por ejemplo el plomo. Dado que la contaminación ambiental se ha ido incrementando de forma significativa durante las últimas décadas, se puede decir que se aprecia un cierto paralelismo entre el aumento de la concentración del plomo en el medio ambiente y el incremento de la obesidad. Claro, que también hay que añadir otras causas, como los factores genéticos, epigenéticos, la dieta, etc.

Podéis conocer todos los detalles de esta investigación a través de este artículo publicado en la página de la revista científica Toxological Sciences.

Foto | storyvillegirl

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