Estudios para detectar la fibrosis quística en los bebés

La fibrosis quística es una enfermedad hereditaria que afecta a una inmensa cantidad de recién nacidos vivos y que en muchos casos no se diagnostica con la velocidad necesaria, por lo que se entorpece el inicio de tratamiento a tiempo, tan necesario para evitar repercusiones mayores en la salud del niño enfermo, por eso es que se ha lanzado una campaña de concientización sobre los estudios a bebés para la detección de casos de fibrosis quística.

Los expertos calculan que por cada 4 mil partos aproximadamente existe un niño que puede padecer fibrosis quística o que por lo menos tiene un alto riesgo de que se le manifieste el problema a lo largo del primer año de vida, por eso se considera completamente necesario sumar el análisis de TIR (Tripsinógeno Inmuno – Reactivo) a los exámenes de rutina que se le practican a los niños recién nacidos en las dependencias de salud, según consejo del Centro de Fibrosis Quística (FQ) del hospital Dr. Humberto Notti, en la ciudad de Mendoza, Argentina.

Sobre este tema que preocupa a la comunidad médica y a miles de familias, Eduardo Lentini, jefe del programa de FQ, indica:

“Cuando el bebe nace, se le extrae un muestra de sangre del talón y se le realiza una serie de estudios. Buscamos que se incorpore este estudio de orientación como ‘de rutina’ y aprovechar este primer chequeo para detectarlas precozmente”.

Es importante que la información se mantenga en movimiento, por ejemplo conocer que de cada 100 personas, 20 pueden ser actualmente portadoras del gen y no saberlo ya que no necesariamente desarrollarán la enfermedad. Es importante también conseguir una nueva organización de detección y análisis que funcione como un banco de datos, tanto en el país como en el resto del mundo, para conseguir utilizar esos medios como recursos para futuros estudios que puedan arrojar mayor luz sobre el problema y sus posibles futuras soluciones.

Es valioso recordar que la fibrosis quística es una enfermedad genética que afecta a los niños de forma recesiva, es decir, para que un bebé presente este problema es necesario que herede un gel anormal de su madre y otro de su padre. Una vez establecido el problema el enfermo verá afectado principalmente su sistema respiratorio ya que se produce una mucosidad espesa que se transforma posteriormente en una infección crónica que va deteriorando poco a poco la capacidad pulmonar del paciente. El aparato digestivo también se ve comprometido ya que se afectan las glándulas del tubo digestivo y progresivamente se produce una desnutrición en el pequeños.

Vía | Los Andes
Foto |  °Florian de Flickr

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