Una madre buscó los síntomas de una enfermedad en Google y, posiblemente, gracias ello ha salvado la vida a su hija

Esta es una historia sorprendente, una casualidad que, además, pone de manifiesto que las madres tienen un “sexto sentido”. La protagonista es Laura Handley, una madre que al interesarse por una historia de Facebook sobre un niño que murió por leucemia mieloide aguda, decidió buscar los síntomas de la enfermedad en Google detectándolos en su hija, y posiblemente salvándole la vida por detectarla a tiempo.

Leucemia mieloide aguda

Laura Handley es una madre de cinco niños que navegando en Facebook encontró una historia que captó su atención, la de un niño de 13 años aparentemente sano que había muerto de forma repentina por leucemia mieloide aguda, un tipo de cáncer agresivo pero que es curable con quimioterapia o con un trasplante de médula ósea. Por curiosidad, Laura Handley buscó información sobre los síntomas de la enfermedad en Google, entre ellos síntomas aparecían pérdida de peso, cansancio inusual, fiebre, pérdida del apetito, etc.

A raíz de esta información, se centró en su hija de 22 meses, ya que varios de los síntomas descritos coincidían con lo que le pasaba a la pequeña. Al consultar con su madre (la abuela de la niña), con una amiga e incluso con una vecina, todas restaron importancia y le recomendaron no obsesionarse. Pero la madre tuvo una corazonada y decidió seguir ese impulso inicial que tuvo. Sin pensarlo, llevó a su hija al médico para explicarle lo sucedido y para que se realizaran las pruebas oportunas.

Tras las pruebas, a la niña se le diagnosticó con mielodisplasia o síndrome mielodisplásico, enfermedad conocida en ocasiones como trastorno pre-leucémico. En cuestión de dos semanas la enfermedad evolucionó hasta diagnosticarse como leucemia mieloide aguda. La pequeña parecía gozar de buena salud, aunque en ocasiones mostraba moratones y petequias, lesiones pequeñas de color rojo, que son pequeños derrames vasculares cutáneos del tamaño de una cabeza de alfiler.

La madre pensaba que los moratones podrían ser causados por los golpes que la niña se daba con los juegos y las petequias por erupciones fruto del calor. La niña sufría sudores nocturnos que los padres no tuvieron en cuenta hasta que se realizó el diagnóstico, parece ser que estos sudores eran un síntoma de la enfermedad. Cuando les comunicaron el diagnóstico a los padres, fue un duro golpe y la madre comenta que su mundo se derrumbó.

Síndrome mielodisplásico

Tazmin fue ingresada inmediatamente en un hospital para iniciar el tratamiento, empezó con la quimioterapia y posteriormente se sometió a un trasplante de médula ósea, los tratamientos han funcionado y, en principio, la enfermedad ha remitido. Se puede decir que gracias a la búsqueda que la madre realizó en Google y a ese sexto sentido que le hizo llevar a la pequeña al médico, le salvaron la vida, si no hubiera seguido su instinto materno la enfermedad habría evolucionado y quizá ya no se podría haber salvado.

Un portavoz de la Academia Estadounidense de Pediatría comentó que leyó la historia de esta madre considerando que se trataba de un caso inusual, por ello, explica que internet puede ser una buena herramienta para los padres, pero los resultados de búsqueda para las afecciones médicas pueden ser complicadas y dispares. Los mismos síntomas pueden corresponder a distintas enfermedades e incluso no ser indicativos de una enfermedad, lo de esta madre es algo excepcional, una casualidad, pero también influyó el instinto materno.

Seguramente a muchos de vosotros os sorprenderá esta historia de la que podéis conocer más detalles a través de este artículo publicado en el periódico digital The Washington Post, si queréis conocerla en profundidad, os recomendamos acceder a esta página de Facebook titulada La lucha de Tazmin contra la leucemia mieloide aguda (LMA).

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