Una espina de pescado clavada en la garganta ¿qué hacer?

Los niños tienen mayor riesgo de clavarse una espina de pescado en la garganta, por ello es necesario que los padres sean minuciosos y se aseguren que les dan un plato de pescado libre de espinas. En el caso de que un niño se clave una espina de pescado en la laringe o en la garganta, es preferible olvidar los remedios caseros y dependiendo de la gravedad, acudir al pediatra o al servicio de urgencias.

Espinas de pescado en la garganta

El pescado es un alimento muy importante y debe estar presente en la dieta de los niños por todos los beneficios que brinda, eso lo saben muchos padres y por ello suelen dárselo como mínimo un par de veces a la semana. Pero hay algunos posibles riesgos que corren los niños al comer pescado, como la posibilidad de que se claven una espina de pescado en la garganta (parte posterior) o en la laringe.

Los padres suelen preparar el pescado y asegurarse de que han retirado todas las espinas, pero a cualquiera le puede pasar que quede alguna, por lo que siempre es necesario advertir a los niños y decirles que mastiquen bien y con cuidado antes de tragar por si detectan alguna pequeña espina en el paladar. Una espina de pescado clavada en la garganta produce un dolor agudo e intenso, pero después el dolor pasa a ser una molestia que provoca una sensación extraña a la hora de tragar.

Seguramente muchos de vosotros habréis recibido consejos para poder eliminar la espina de pescado, una de las creencias populares es la de masticar y tragar pan, 0 chucherías como las gominolas, para que la espina se enganche y sea arrastrada. Estos remedios caseros no siempre funcionan, dependerá de la localización de la espina y de cómo se haya clavado.

Lo mejor ante un problema de estas características, dependiendo de la gravedad, es acudir al servicio de urgencias (si el dolor es agudo) o al pediatra (molestia leve), los remedios populares hay que dejarlos aparcados en muchas ocasiones. En la mayoría de casos el pinchazo pasa desapercibido y lo que se siente es una molestia, el mayor riesgo en este caso es que la herida termine derivando en un absceso, infección e inflamación del tejido con acumulación de pus.

Esto suele ser poco habitual, ya que el pinchazo con la espina duele y el dolor no desaparece hasta que no se retira este cuerpo extraño de la garganta. El pediatra realiza un diagnóstico visual, lo habitual es que se identifique rápidamente la zona e incluso que se vea la espina clavada. Pero si no se puede ver, lo probable es que se acuda al otorrino que se encargará de encontrarla utilizando un endoscopio, instrumento en forma de tubo que tiene una luz y un sistema óptico para visualizar el interior de la garganta.

Se procede a la extracción de la espina, si esta se puede ver no habrá mayor problema para que el pediatra la extraiga en la misma consulta, pero si no se ve posiblemente sea necesario recurrir al endoscopio o a la puesta en marcha de un proceso quirúrgico en un quirófano. Una vez extraída y dependiendo de la gravedad, quizá se prescriban antibióticos y antinflamatorios. Este no es un problema grave y se soluciona en todos los casos.

A la hora de preparar el pescado a los niños merece la pena perder un poco de tiempo y procurar retirar completamente las espinas, algunas especies son muy fáciles de limpiar porque están todas localizadas, otras tienen muchísimas espinas por todo el cuerpo y limpiarlas es más complicado. Hay padres que optan por especies que tienen pocas espinas por comodidad y seguridad, pero es necesario que los niños prueben diferentes tipos de pescado, por lo que será necesario incluir también los que tienen muchas espinas. Hay que tener en cuenta que clavarse una espina puede provocar que los niños rechacen el pescado, así que una buena opción es desmigarlo para asegurarse de que está listo para ofrecérselo a los niños.

Foto | forum.linvoyage.com

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