Los «juguetes para niñas » y los «juguetes para niños» son un invento del marketing

A día de hoy seguimos encontrando «juguetes para niñas» y «juguetes para niños», una diferenciación cuya responsabilidad recae en el marketing y empezó su andadura en la década de los 40, anteriormente todos los juguetes se dirigían a la infancia en general.

Estereotipos de género en los juguetes

Lo de clasificar los juguetes según el género es algo que se desarrolló en el siglo XX, parece ser que en la década de los 40, la industria percibió que las familias pudientes gastaban más dinero si los artículos se dirigían a un público en concreto. Según este estudio, las familias compraban artículos por lotes completos, sea juguetes, ropa, etc., si se diferenciaban por género, lo que motivó a crear líneas específicas de juguetes, ropa de colores, etc., específicas para niños y niñas.

Por tanto, los «juguetes para niñas » y los «juguetes para niños» son un invento del marketing, los responsables habían encontrado un filón que explotar, posicionando de un modo diferente los artículos y promoviendo el gasto de las familias. Hasta ese momento, los juguetes no tenían un claro segmento de mercado, simplemente eran juguetes y su público era la infancia en general.

La diferenciación de género permitió abrir nuevas oportunidades para poder vender más en todo tipo de segmentos y abarcando a todo tipo de consumidores. Durante todo el siglo XX la oferta juguetera ha ido creciendo de forma considerable, aunque ha sido en las últimas décadas cuando esta oferta ha crecido de una forma mucho más significativa, por supuesto también se cambió el formato de los catálogos, su lenguaje y presentación era acorde a esa diferenciación de género con el único objetivo de vender más.

A principios del siglo XX y hablando en términos de género, las muñecas se presentaban de un modo neutral, se dirigían tanto a niños como a niñas, pero 50 años más tarde las muñecas estaban orientadas prácticamente en su totalidad a las niñas. Fue en la década de los 80 cuando se experimentó un boom en la segregación de género, los responsables del marketing se dieron cuenta de que la diferenciación facilitaba encontrar lo que se quería y necesitaba, por lo que impusieron unas barreras más definidas entre lo que era para niños y lo que era para niñas.

Como ya sabemos, los juguetes no tienen género y así se ha demostrado en algunos estudios y campañas, unos niños y niñas que están solos en una habitación llena de juguetes de todo tipo y con los que pueden jugar libremente sin que nadie les diga nada, jugarán con todo tipo de juguetes y el estereotipo de género desaparece. Por fortuna, la lucha contra el sexismo en los juguetes no cesa y cada vez más empresas dan los pasos oportunos para eliminar los estereotipos de género, pero otras, parecen reacias a abandonar la diferenciación y cada año podemos encontrar sexismo en los juguetes, algo que no favorece la igualdad de género.

Lo cierto es que el cambio es muy lento, se siguen encontrando secciones de juguetes para niños y juguetes para niñas, y esto se hace más evidente en el periodo navideño. Quizá, para forzar la velocidad del cambio, los padres y consumidores en general, deberíamos evitar comprar los juguetes en esas tiendas donde se lleva a cabo la diferenciación, en el momento en el que los beneficios se vean afectados, comprobaremos que rápidamente cambian su discurso.

Os recomendamos leer este interesante artículo publicado en Puro Marketing sobre este tema, donde encontraréis datos relativos a la actuación del marketing en el mundo de los juguetes.

Foto | brownpau

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