La inocencia de los niños pequeños al jugar al escondite

Jugar con los niños pequeños al escondite es muy divertido para los niños y también para los padres, ya que los encuentras en situaciones muy graciosas. Aquí podéis ver las fotografías de algunos ejemplos.

Juego de las escondidas

Es imposible no esbozar una sonrisa cuando se ven fotografías como las que podéis ver aquí, son niños pequeños que juegan al escondite con su familia. Sus intentos para esconderse son graciosos y son inmortalizados por los padres, es difícil que puedan pasar inadvertidos ya que delatan donde se esconden.

Las fotografías evidencian la inocencia de los niños pequeños al jugar al escondite, meterse en un armario de cocina pero sin esconder los pies, debajo de un mueble pero con la cabeza fuera, tapándose medio cuerpo con una alfombra, cubriéndose con una sábana, detrás de unas cortinas que no tapan sus piernas, detrás de un lateral de una cuna con barrotes y cubierto con una manta, o dentro de una caja de plástico transparente.

Niños escondiendose

Sorprende en especial una fotografía en la que una niña se ha escondido detrás del inodoro y su cabeza asoma por encima de la cisterna, resulta imposible que pueda pasar desapercibida, aunque lo que uno se pregunta al ver esta foto es cómo la pequeña ha podido meterse en ese hueco. También es graciosa la fotografía de un pequeño sentado en el sofá y con un cojín delante, las piernas le delatan, pero el niño cree que está bien escondido.

El escondite es un juego universal, fácil de comprender y jugar, es un juego que encanta a los niños, lo practican desde que son bebés con el juego del cucú, se tapan los ojos y al destapárselos gritan de alegría al ver el rostro de sus padres. Esta acción contribuye a que los pequeños aprendan que las personas o los objetos no desaparecen, siempre existe una voluntad para ello.

Niños que se esconden

Los niños pequeños creen que si no existe un contacto visual, pueden estar escondidos, de ahí que se escondan tapándose los ojos. Según algunas investigaciones, la sensación de invisibilidad de los niños tiene su raíz en el hecho de ocultar sus ojos a los demás, a pesar de que el resto de su cuerpo sea visible. Quizá los niños de 3 y 4 años todavía tienen esa sensación de invisibilidad cuando se cubren dejando al descubierto partes del cuerpo.

Jugar con los niños pequeños al escondite no sólo es divertido para los niños, también lo es para los padres al encontrarlos en situaciones como las descritas anteriormente y que hemos conocido aquí. Seguro que podéis contarnos en qué situaciones graciosas habéis encontrado a vuestros hijos cuando jugabais con ellos a este juego.

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