Infografía: Trabajo infantil en la agricultura

En los países en vías de desarrollo, muchos niños trabajan en la agricultura, los que no están al amparo del programa de la FAO terminan abandonando la escuela, lo que supone la pérdida de expectativas de futuro, quedando atrapados en la rueda de la pobreza. Aquí podéis ver una infografía que muestra la diferencia entre el trabajo infantil en la agricultura sin ningún soporte, y un programa que compagina el trabajo con la educación.

FAO

Se define como trabajo infantil aquella actividad laboral que no es apropiada para la edad de un niño, que afecta a su educación o que puede dañar a su salud, seguridad o moralidad. La FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) explica que no todos los trabajos que realizan los niños se considera trabajo infantil, ya que algunas actividades pueden contribuir a que los niños adquieran habilidades de supervivencia importantes, contribuyendo a ello y a la seguridad alimentaria, como es el caso de la agricultura en los países más desfavorecidos.

Gran parte del trabajo que los niños realizan en la agricultura no es apropiado para la edad que tienen, probablemente es peligroso o interfiere en la educación que deben recibir. Como ejemplo se puede citar a un niño que haya sido contratado para arrear ganado, es decir, desplazarlo de una zona a otra como lo hacen los pastores con sus rebaño. Otros ejemplos son los niños contratados para rociar insecticidas en campos de cultivo o los que estén trabajando en un barco de pesca durante toda la noche. En los tres casos es complicado que puedan ir a la escuela compaginando la actividad laboral con los estudios.

La FAO explica que el trabajo infantil perpetúa el ciclo de pobreza en los niños, sus familias y sus comunidades, ya que si no tienen educación, es muy probable que nunca puedan salir de pobres. Esta organización condena enérgicamente el trabajo infantil en la agricultura, ya que viola los principios de lo que se consideraría un trabajo decente, además de perpetuar la pobreza, socava los esfuerzos por alcanzar una seguridad alimentaria sostenible y acabar con el hambre. De ahí que esté en marcha un programa para prevenir el trabajo infantil en la agricultura.

Seguidamente podréis ver una infografía sobre el trabajo infantil en la agricultura realizada por la FAO, con un simple vistazo nos podemos hacer una idea de este problema y de sus consecuencias. En ella se cuentan dos historias distintas, primero la de un niño que trabaja en la agricultura (izquierda) y que cada vez está más involucrado en el trabajo, lo que le obliga a abandonar la escuela mucho antes de lo esperado. La segunda historia es la de un niño que vive y aprende en un área rural (derecha) al que se le respetan sus derechos gracias a los principios que promueve la FAO.

En la primera historia, desde una edad temprana (entre 6 y 8 años) un niño tiene que combinar la educación con un trabajo de muchas horas que no es apropiado para él. A medida que pasa el tiempo se reduce el rendimiento educativo, está demasiado cansado y es incapaz de asistir de forma regular a la escuela, lo que irremediablemente provoca que la abandone. Cuando el niño se convierte en un joven, al no contar con estudios se queda atrapado en la rueda del empleo no calificado, por lo que percibe salarios muy bajos, tiene capacidad de negociación limitada y termina dedicándose a los trabajos más pesados, peligrosos y peor pagados.

En la segunda historia vemos a un niño que asiste a la escuela y se beneficia de la educación gratuita, trabaja en la agricultura, pero es un trabajo de calidad con tiempo limitado que puede realizar y le permite asistir a la escuela. Por otro lado con programas específicos de la FAO, se alienta al niño a seguir en la escuela, por ejemplo, con comidas escolares gratuitas. Con el tiempo, el niño se hará mayor y realizará importantes contribuciones al sustento de su familia, ya que habrá podido tener una ventaja competitiva, adquirir útiles agrícolas y las habilidades que podrán garantizar su vida futura.

Trabajo infantil en la agricultura

No se dice que los niños no trabajen, ya que es necesario que participen por el sustento de la familia, pero es necesario que se limite el tiempo y que realicen trabajos seguros, junto a la educación, podrán ser formados y tener más oportunidades de futuro. Os recomendamos acceder a la página oficial de la FAO y conocer lo importante que es el desarrollo de este tipo de programas para que los niños puedan ser niños y que sus familias y comunidades puedan salir del círculo vicioso de la pobreza.

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