Consejos para disfrutar de un verano seguro durante el embarazo

Aquí podéis conocer algunos consejos para disfrutar de un verano seguro durante el embarazo, se trata de recomendaciones que merece la pena tener en cuenta y que ayudarán a evitar algunos de los problemas asociados a las temperaturas veraniegas.

Disfrutar del verano durante la gestación

El verano ha llegado y con fuerza, estamos experimentando una ola de calor y seguramente no será la única, así que como cada año en estas fechas, queremos recordar algunos consejos para disfrutar de un verano seguro durante el embarazo, se trata de recomendaciones que merece la pena considerar, especialmente si se aborda el tercer trimestre de la gestación, periodo en el que se hace más evidente la fatiga y el cansancio, afectan en mayor medida las altas temperaturas, la deshidratación, la inapetencia, etc.

La estación más calurosa del año trae consigo un aumento de la exposición a los rayos solares, tener que soportar altas temperaturas y cambios en la presión atmosférica, factores que son desfavorables y que inevitablemente afectan a la salud de la futura madre y del bebé en gestación. Adoptando las medidas oportunas por la pandemia de COVID-19, muchas futuras mamás disfrutarán de los paseos en verano, irán a la playa, a la piscina, a un pantano, a un lago, etc., inevitablemente se producirá una mayor exposición solar, lo que deriva en un aumento del riesgo de que aparezcan manchas oscuras en la piel.

Este es un problema que tiene fácil solución, es necesario utilizar un protector solar siempre que se esté expuesta al sol. Debe ser un protector solar eficiente, con una composición de ingredientes correcta y, por supuesto, libre de elementos químicos que puedan afectar a la salud del futuro bebé. Por cierto, recordad que es preferible evitar las cremas solares del año pasado, este tipo de cremas tienen caducidad y sus propiedades se degradan una vez que se ha abierto el bote, de ello hablábamos aquí.

Sobre la hidratación, hay que destacar que es muy importante que las futuras mamás se hidraten correctamente, deben tomar suficientes líquidos y en especial agua, incluso cuando no se tenga sed y la razón de ello es simple. Un reducido nivel de deshidratación no activa la alarma de la sed, sin embargo, se producen cambios en el organismo que tienen consecuencias, siendo el estado de ánimo y el funcionamiento cognitivo los más afectados por la reducción del líquido corporal.

Una deshidratación leve se produce por la pérdida del 1’5% del volumen de agua en nuestro cuerpo, es una pérdida que se puede producir tanto en movimiento como en reposo. Por tanto, tener a mano una botella de agua y dar sorbos periódicamente ayudará a no sufrir este tipo de deshidratación. Hay que añadir otros riesgos por no tomar el agua que necesita el organismo, como las infecciones urinarias, que se hacen más evidentes en verano precisamente por la reducida ingesta de líquidos, por las altas temperaturas y la humedad, lo que facilita que los microorganismos proliferen.

Es muy importante seguir una dieta saludable cargada de productos frescos, naturales y ricos en agua, en esta época especialmente no deben faltar las frutas y verduras, alimentos que además de hidratar, proporcionan nutrientes de gran valor para el desarrollo del futuro bebé. En verano conviene evitar las comidas energéticas y cargadas de grasas, ya que incrementan la sensación de calor, afectan al peso del embarazo o pueden provocar problemas digestivos entre otras cosas.

Los paseos deben ser marcados en una hoja de ruta, es decir, hay que evitar pasear en las horas de mayor exposición solar y siempre buscando lugares frescos y con sombra, ello ayudará a reducir el riesgo de deshidratación, fatiga y acaloramiento, dolores de cabeza, etc. Conviene disfrutar de deportes como la natación, ideal para que las futuras mamás se mantengan frescas, puedan descargar tensiones y aliviar la pesadez del embarazo.

Finalmente os recordamos que descansar y dormir bien son aspectos fundamentales que ayudarán a abordar el día a día con energía a lo largo de los meses veraniegos y el resto del año. Ya sabemos que casi todas las mujeres embarazadas suelen tener problemas para dormir bien en algún momento de la gestación, les cuesta dormir, se despiertan con frecuencia y después resulta muy difícil volver a coger el sueño, etc. Por ello es recomendable realizar ejercicio físico moderado, caminar o practicar algunos métodos de trabajo físico suave, ayudará a descansar por la noche.

Estos son consejos básicos, pero hay muchos más a tener en cuenta, como la prevención de las picaduras de insectos, el tipo de ropa que se debe utilizar, etc., de todo ello hablaremos próximamente.

Foto | We The Happy People

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