Conoce los misterios que envuelven a los Reyes Magos

Muchas son las versiones que se han tejido en torno a la llegada de Melchor, Gaspar y Baltasar. Aquí algunos detalles de su origen que quizás te interese conocer.

Descubre el Origen de los Reyes Magos

Tres hombres vestidos con lujosos atuendos visitan a principios de enero a los niños buenos para darles regalos. Esta tradición guarda relación con la llegada de los Reyes Magos, una creencia extendida dentro del cristianismo y se celebra con gran alegría, pero de la que muy pocos conocen su origen.

Para saber sobre Gaspar, Melchor y Baltasar es necesario leer la Biblia. Sin embargo, en ella sólo se mencionan a unos magos que visitaron a Jesús a pocos días de su nacimiento, pero no se especifica cuántos eran ni cuáles fueron sus nombres.

La historia de los Reyes Magos

El apóstol que narra las experiencias de los Reyes Magos es Mateo. En las escrituras sagradas señala que, procedentes de Oriente, llegaron a Jerusalén unos magos que buscaban al “rey de los Judíos” que había nacido en Belén. Los personajes fueron guiados por una estrella, a la cual siguieron para a ir a adorar al pequeño monarca.

En su búsqueda, los Reyes Magos fueron a parar a los predios de Herodes, quien gobernaba el país. Su majestad se conmocionó con la noticia de que había nacido el Cristo, y luego de consultar a sus sacerdotes y a otras autoridades de la nación, descubrió que el lugar de la natividad había sido Belén, el sitio de la profecía.

Fue entonces cuando Herodes decidió tender una emboscada a los magos. Los usó como investigadores para determinar el paradero de la criatura, con la supuesta intención de querer adorarle también. “Ellos, habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí la estrella que habían visto en el oriente, iba delante de ellos, hasta que llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño”, dice la Biblia.

San Mateo continúa su crónica describiendo el arribo de los magos al humilde lugar donde estaba Jesucristo. Se pusieron de rodillas ante el bebé, lo veneraron y le obsequiaron las riquezas que poseían: mirra, incienso y oro. Tras el evento se fueron a su tierra, pero no llegaron a darle la información del hallazgo a Herodes, pues en sueños se revelaron las pretensiones del gobernante.  Incluso, se dice que tomaron una ruta distinta para evitar ser atrapados y poder llegar a salvo a su destino.

Esta historia aparentemente es la base de la costumbre que hoy se practica, pero la versión ha cambiado con el transcurrir de los años. Hasta se han tejido otros mitos al respecto.

¿Eran tres?

El evangelista no dice el número de protagonistas de la visita, pero se afirma que son tres ¿Por qué? En el “Liber Pontificalis” se presume que así fue. En este texto que data del siglo IX y en el que se aglomeran crónicas del cristianismo, se hace la deducción por la cantidad de regalos que recibió Jesús. Además, esa cifra se vinculaba a la Santísima Trinidad. Al menos esto es lo que asegura en su libro “A su imagen y semejanza. La historia de Cristo a través del arte”, el investigador Omar López Mato.

El autor explica que aunque algunas teorías indican que había entre dos y 60 hechiceros, durante el siglo III se impuso la creencia de que fueron tres.

En un reportaje publicado por un diario español, el historiador José Javier Azanza López dijo que las razones del número son bíblicas, simbólicas y litúrgicas y que en el siglo V el Papa León I el Magno lo certificó en sus Sermones para la Epifanía.

A pesar de ello hay quienes aseguran que la tradición es geográfica, pues en Oriente se dice que habían 12 magos, mientras que en Occidente hablan de tres. “los números aparecen en el Evangelio del Pseudo Mateo y en el Evangelio armenio de la infancia”.

Identidad en duda

La polémica no acaba, pues la incertidumbre en torno a los nombres también existe. Otra vez es en el “Liber pontificalis”, en este caso del siglo IX, donde se denomina a sus majestades como “Melchior” (Melchor), “Bithisarca” (Baltasar) y “Gathaspa” (Gazpar). Pero otros historiadores contradicen el hecho alegando que ya se habían mencionado en el siglo IV en el “Evangelio Armenio de la Infancia”.

El uso del término “mago” por San Mateo también es parte de la controversia. Se dice que en esa época no se hacía referencia a que tenían poderes sobrenaturales (a pesar de que el relato los enviste de ellos), sino a que tenían habilidades científicas y astronómicas, conocimientos que les daba supremacía. En la obra “Diccionario Bíblico del Mundo Hispano”, el escritor James Dixon Douglas, experto en religión cristiana, indica que la palabra determinaba una especie de casta en materia religiosa de algunos persas aficionados a la astrología.

Por qué se les dice reyes, es otro misterio. El título nobiliario se lo atribuyó el autor romano Quinto Septimo Tertuliano, padre de la iglesia en el siglo III. Lo dice en el Salmo 72. “Que los reyes de Sabá y Arabia le traigan presentes, que le rindan homenaje todos los reyes”, desde entonces pertenecen a la nobleza.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...