Vacunas en formato caramelo

Investigadores estadounidenses han logrado desarrollar una biopelícula con la que se pueden elaborar vacunas en formato caramelo, con ello se acabarían los pinchazos y otros modos de administrar una vacuna. Hay que destacar que este tipo de vacunas no necesitan refrigeración, son económicas de desarrollar y por tanto, más accesibles.

Innovaciones médicas en las vacunas

Un grupo de investigadores de la Universidad de Texas, en Austin (Estados Unidos) ha desarrollado un tipo de vacunas en formato caramelo que resulta innovador y es más económico y accesible. El método es capaz de preservar virus vivos, bacterias, anticuerpos y enzimas sin necesidad de refrigeración, todo un avance que podría ser muy beneficioso, especialmente en los países en vías de desarrollo.

Los investigadores del laboratorio de la División de Farmacia Molecular y Entrega de Medicamentos de la universidad han logrado desarrollar una biopelícula con características interesantes, es capaz de estabilizar los productos biológicos y resiste a los cambios extremos de temperatura. Los expertos ya han realizado pruebas con este concepto de vacunas en enfermedades como el ébola o el N1H1, demostrando que el método puede ser eficaz, por lo que en un futuro se podrían administrar todo tipo de vacunas en este formato.

A medida que los investigadores desarrollan nuevas vacunas y tratamientos contra enfermedades mortales, se enfrentan a un segundo desafío, la distribución en zonas rurales y sin medios para preservarlas como ocurre en los países en vías de desarrollo. Más de la mitad de las principales causas de muerte en estos países se producen por las enfermedades infecciosas, por otro lado, el coste de enviar y almacenar las vacunas y otros fármacos, supone el 40% del coste de los medicamentos en el mundo occidental. Con este formato se podría reducir significativamente la mortalidad infantil al facilitar el acceso de la infancia a las vacunas.

La biopelícula mide tan sólo una milésima parte del tamaño de los viales de las vacunas tradicionales, es muy económica y como ya hemos comentado, no requiere refrigeración en el proceso de conservación. Con esta tecnología se podrían aumentar significativamente las tasas de supervivencia de las enfermedades prevenibles existentes, además, se reduciría drásticamente el cronograma y el coste para combatir las enfermedades emergentes, antes de que se propaguen por todo el mundo.

Bioplasticos para vacunas

Esta tecnología ha sido desarrollada por la profesora María Croyle, que dirige una startup con importantes inversores, incluyendo los fundadores de la empresa Asklepios BioPharmaceutical Inc. (AskBio). La compañía se estableció con el propósito de desarrollar esta nueva tecnología para elaborar biopelículas para la aplicación de diferentes terapias biológicas como, por ejemplo vacunas, agentes antiinfecciosos y quimioterapéuticos, fármacos de terapia génica, etc.

Los investigadores manifiestan estar entusiasmados y que su plataforma tecnológica está preparada para ayudar a muchas personas enfermas de todo el mundo. De todos modos, hay que decir que de un modo u otro y como suele ser habitual, es posible que alguien quiera sacar tajada e incrementar el precio del nuevo formato de vacunas, ya ha ocurrido con otros productos en varias ocasiones en el pasado.

Sin duda, es un gran avance que merece la atención de la comunidad científica y de la población en general, podéis conocer todos los detalles de la investigación a través de la página web de la Universidad de Texas.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...