Relación entre la nicotina en el embarazo y el riesgo de TDAH en la descendencia

Un nuevo estudio ha corroborado la relación entre la nicotina en el embarazo y el riesgo de TDAH en la descendencia. Además, se constata que el mayor nivel de nicotina en sangre se relaciona con un mayor riesgo de que los hijos puedan sufrir Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad.

Cotinina y TDAH

Un estudio desarrollado por expertos de la Universidad de Columbia (Estados Unidos) ha reafirmado los resultados de estudios anteriores que apuntaban una relación entre la nicotina en el embarazo y el riesgo de TDAH en la descendencia, es decir, las mujeres embarazadas que fuman tienen mayor riesgo de tener un hijo que sufra Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).

En los estudios que se realizaron anteriormente, los investigadores utilizaron datos sobre el consumo de tabaco facilitado por las mujeres embarazadas, por lo que no eran tan precisos como esta nueva investigación, ya que en este caso se han realizado mediciones reales de la nicotina en sangre. Esta información se obtuvo a partir de las muestras de sangre de mujeres embarazadas almacenadas en una base de datos de Finish Maternity Cohort en Finlandia. También se consultó otra base de datos con muestras de sangre de niños que desarrollaron el trastorno.

En la investigación se ha descubierto que existe una relación entre la cantidad de nicotina en sangre y el riesgo de Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, según los análisis realizados, las madres que eran grandes fumadoras tenían un elevado riesgo de tener hijos con TDAH. En este estudio los expertos analizaron datos de 1.079 niños nacidos entre 1998 y 1999 que habían sido diagnosticados con TDAH, también se estudió un grupo de otros 1.079 niños que tenían edades similares y que no desarrollaron el trastorno (grupo de control).

Se encontró que las madres de niños diagnosticados con TDAH tenían un nivel medio de cotinina (metabolito de la nicotina) en sangre, de más del doble que las madres de los niños que formaban parte del grupo de control. El nivel de cotinina de las muestras de sangre de las madres se asoció con un mayor riesgo de TDAH en los niños, incluso después de tener en cuenta el estado socioeconómico de los padres, la edad materna, las enfermedades mentales de los padres y el peso al nacer del niño.

Los expertos dividieron las parejas madre-hijo en tres grupos dependiendo del nivel de cotinina, las madres en el grupo con mayor exposición a la nicotina tenían 2’21 veces más probabilidades de tener un hijo con TDAH, que las madres con el nivel más bajo de cotinina. Pero al dividir estas parejas madre-hijo en 10 grupos, se constató un aumento, y es que el grupo con mayor exposición a la nicotina tenía 3’34 veces más probabilidades de tener un hijo con TDAH.

Esta es la primera investigación que muestra una medida biológica de los niveles séricos de cotinina, en vez de las encuestas tradicionales donde se confiaba en las respuestas de las madres. Los resultados sentarán las bases de nuevas líneas de investigación para comprender mejor cómo la nicotina afecta al desarrollo cerebral de los fetos, causando una menor conectividad entre las regiones del cerebro asociadas a la atención, la regulación emocional, el procesamiento emocional, etc.

Podéis conocer más detalles de esta interesante investigación a través de este artículo publicado en Pediatrics.

Foto | Thomas Pompernigg

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