La importancia de lavarse los dientes

Es importante que los niños aprendan a lavarse los dientes bien desde pequeños. Para ello es necesaria la supervisión de un adulto al menos hasta los seis años de vida. Hay que limpiar los dientes desde las encías hasta el extremo del diente. Las encías y la lengua se cepillan suavemente con movimientos circulares. Existen más trucos para conseguir que los niños se laven los dientes.

A los niños les gusta crecer y sentirse mayores. Los papás podemos utilizar esta ilusión para que empiecen a tener buenos hábitos desde pequeños. Uno de los más importantes es lavarse los dientes después de cada comida. Ante la novedad es posible que lo hagan con mucha ilusión y con ganas, pero también es muy probable que acaben desmotivándose y dejando de lado esta parte de la higiene tan esencial. Por ello es muy importante la supervisión de un adulto en el cepillado del niño, desde los dos hasta los seis años de vida.

Desde los dos añitos deben empezar a aprender a lavarse los dientes.

Existen diversas maneras de enseñar a los niños a lavarse los dientes, lo importante a la hora de revisar y enseñarle la tarea es que lo hagan bien desde el principio, aunque cueste un poco.  La lengua y la cara interna, externa y la horizontal de los dientes deben ser bien cepilladas. Los dientes se deben cepillar desde la encía hacia el extremo del diente, no al revés. Los rincones menos accesibles deben ser también bien cepillados, al principio deberemos hacérselo nosotros para enseñarle, cuando veamos que ya lo hace bien es mejor dejarle que vaya aprendiendo. La zona horizontal debe ser cepillada con movimientos circulares para facilitar la eliminación de restos de comida entre los dientes.

Además de los dientes, los niños deben aprender a limpiarse la lengua y a masajear las encías con suaves movimientos del cepillo para activar la circulación de la sangre y ayudar a limpiar los restos de comida, tanto en la lengua como en las encías. Los dientes se pueden lavar con pasta dentífrica, pero no la lengua ni las encías.

Para ayudarle a motivarse podemos decirle que cepillarse los dientes es cosa de los mayores, y que como está creciendo, él ya puede lavarse los dientes como papá y mamá. También podemos comprar un cepillo infantil, a ser posible anatómico para llegar a todos los rincones dentales y con formas y colores que lo animen a lavarse los dientes. Es importante que una vez se haya lavado los dientes no debe comer nada, sino deberá volver a lavarse los dientes de nuevo.

Otra forma de ayudarle es lavarnos nosotros los dientes a la vez que él, de manera que si vemos que intenta terminar antes de tiempo podemos establecer pautas para terminar al mismo tiempo. Otro factor que debemos tener en cuenta es que los niños aprenden rápido, para conseguir que los pequeños tomen conciencia de la importancia de la higiene bucal deberemos explicarles por qué es tan importante.

Foto por kkinjo en Flickr

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...