La actividad física en la infancia favorece el desarrollo de la memoria de trabajo

Una investigación desarrollada por el Instituto de Salud Global de Barcelona ha analizado la relación entre la actividad física en la infancia y el desarrollo de la memoria de trabajo. Según los resultados, la actividad física es un factor que contribuye de forma significativa a mejorar la memoria de trabajo y la maduración cognitiva de los niños en las distintas etapas del desarrollo.

Ejercicio físico en la infancia

En varias ocasiones hemos hablado sobre los beneficios que aporta la actividad física al desarrollo y estado de salud de los niños, también hemos hablado sobre los efectos perjudiciales que tiene el sedentarismo en el desarrollo y la salud, siendo además un factor de riesgo para sufrir sobrepeso y obesidad.

Hoy conocemos una nueva investigación desarrollada por expertos de ISGlobal (Instituto de Salud Global de Barcelona) en el que se relaciona la actividad física en la infancia con el desarrollo de la memoria de trabajo. Según los resultados del estudio, un nivel bajo de actividad física en la edad preescolar reduce el rendimiento de la memoria de trabajo en la escuela, lo mismo ocurre en edad primaria, la reducida actividad física provoca la reducción de la memoria de trabajo en la adolescencia.

Estos resultados demuestran que desde una pronta edad, es interesante que los niños realicen ejercicio físico de forma regular para garantizar que en todas las etapas del desarrollo se contará con una buena memoria de trabajo, recordemos que así se denomina al conjunto de estructuras y procesos implicados en el almacenamiento temporal de la información, así como en la elaboración de información.

En la investigación participaron 1.400 niños y se desarrolló en el marco del Proyecto INMA – Infancia y Medio Ambiente, proyecto cuyo objetivo es estudiar el papel de los contaminantes ambientales más importantes en el aire, el agua y en la dieta durante el embarazo e inicio de la vida, así como sus efectos en el crecimiento y desarrollo infantil. En este trabajo se utilizaron tests neuropsicológicos y cuestionarios sobre el estilo de vida de los niños que fueron completados por los padres.

De los resultados se desprende que los niños que tuvieron un nivel bajo de actividad física extraescolar, a los seis años rindieron muy por debajo de los niños que en edad extraescolar habían tenido un buen rendimiento físico, además este resultado también se apreció en la adolescencia. Por tanto, el comportamiento sedentario temprano influye en la memoria de trabajo de forma negativa, pero además, puede influir negativamente en la maduración cognitiva en la adolescencia, aunque en este caso, esto sólo se ha detectado en los niños varones.

Según comentan los expertos, la relación entre actividad física y memoria de trabajo en la infancia se ha analizado en pocos estudios y los que lo han hecho, han respaldado la relación positiva. Los investigadores explican que se trata del primer estudio que analiza la asociación longitudinal entre la actividad física extraescolar y la memoria de trabajo en dos períodos clave de maduración cognitiva. Esperemos que los resultados sirvan para que se dé más importancia a la actividad física a fin de mejorar el desarrollo cognitivo de los niños, lo que se traduciría en un mejor rendimiento académico, así como en el desarrollo de otras funciones relevantes para el aprendizaje.

Podéis conocer todos los detalles de la investigación de ISGlobal a través de este artículo publicado en la revista científica Journal of Pediatrics.
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