Diástasis abdominal tras el parto: qué es y cómo solucionarla

Así se soluciona la diástasis abdominal, ejercicios, métodos y técnicas

Aprende como solucionar la diástasis abdominal

Tras el embarazo, muchas mujeres pueden sufrir de diástasis abdominal, algo muy común debido a  los cambios en el cuerpo femenino ante el crecimiento del bebé. El problema es que luego del parto, la diástasis en pocos casos se soluciona por sí sola y de forma natural, por ello muchas madres se enfrentan a las secuelas físicas y estéticas que deja esta lesión.

¿Qué es la diástasis abdominal o rectal?

La diástasis abdominal o de rectos abdominales es una lesión usual tras el parto, que al menos 2 de cada 3 mujeres sufre, consiste en la separación o ruptura de los dos rectos abdominales justo debajo de la conocida línea alba. Si bien algunas condiciones genéticas o la obesidad también pueden provocarla, el embarazo es la causa más frecuente.

¿Por qué tratar la diástasis abdominal?

Por lo general, esto suele afectar a las embarazadas en el tercer trimestre del embarazo, aunque afecta en mayor medida a las mujeres que ganan mucho peso o que tienen embarazos múltiples. Si musculatura abdominal no está tonificada, la diástasis puede llegar a ser un problema, ya que puede derivar en pérdidas de orina, mala digestión, dolor durante las relaciones sexuales, dolores lumbares y abdominales, entre muchos otros.

¿Cómo se puede solucionar?        

Estos ejercicios te van a permitir comenzar un proceso de recuperación para solucionar este inconveniente.

Ejercicio físico

Luego del parto y cuando el médico indique que es un buen momento para realizar actividad física, es bueno que la mujer realice ejercicios para reducir la famosa “tripita postparto”, de allí que se han creado programas de fortalecimiento abdominal.

Lo más importante es elegir los ejercicios más adecuados pues no todos los ejercicios abdominales funcionan, algunos de hecho pueden empeorar la diástasis abdominal, como los abdominales típicos y aquellos ejercicios que ejerzan presión en la zona. Lo más recomendable es realizar abdominales hipopresivos, que además de mejorar esta condición, fortalecen el suelo pélvico.

Los ejercicios abdominales hipopresivos son maravillosos para la diástasis abdominal, pues se tratan de movimiento y posturas que involucran ciertas técnicas de respiración o apnea, las cuales tienden a disminuir la presión en la cavidad abdominal, torácica y pélvica.

Si puedes acude con un fisioterapeuta o un entrenador deportivo que te indique como realizar los ejercicios adecuadamente, ya que de acuerdo a la valoración que realicen de tu estado físico o ciertas condiciones de salud que tengas, te pueden indicar la cantidad y frecuencia de ejercicios a realizar para que logres el resultado deseado.

Fisioterapia

Cundo la diástasis abdominal es leve, algunas sesiones de fisioterapia pueden ser muy útiles ya que combina el uso de fajas y ejercicios localizados que fortalezcan los músculos abdominales (transverso, externo y oblicuo interno); dichos músculos deben regresar a la cavidad que suelen ocupar y recuperar su tonicidad. Los especialistas en fisioterapia recomiendan el uso de cierto tipo de fajas abdominales, ya que estas ayudan a reforzar el trabajo de los ejercicios del suelo pélvico.

Dentro de este tipo de tratamiento, se encuentra un método ideado por Rafael Vicetto llamado “Stop diástasis”, un programa que requiere del uso de una faja que ayuda a que los músculos reubiquen, mientras que la mujer debe realizar ejercicios de contracciones isométricas e isotónicas.

Radiofrecuencia

Este tipo de tratamiento trabaja con tecnología Indiba, lo que permite recuperar el tejido dañado y regenerar la línea alba, pues se estimula la producción de elastina y colágeno, ambos elementos esenciales en el organismo para hacer que la piel luzca tersa, tonificada y bonita.

Este es un método complementario al ejercicio físico y la fisioterapia, ya que al reducir el peso y eliminar la “tripita” postparto, puede lograrse un abdomen funcional.

Cirugía

Una abdominoplastia puede ser muy útil, ya que puede mejorar un caso grave de diástasis abdominal, que aun poniendo en práctica los ejercicios, la fisioterapia y la radiofrecuencia, no vuelve a su forma habitual; de allí, que te la recomendemos de última, pues ha de ser la opción más extrema. Este tipo de cirugía  es viable cuando la separación ha sido grande, se ha producido una separación muy marcada en los rectos abdominales, cuando existe hernia o un daño del conectivo, el tejido sobrante es excesivo o existe una lesión grave en la pared abdominal.

La cirugía puede resolver todos estos problemas derivados de la diástasis, pero también de otras condiciones que deriven en defectos del abdomen, tanto a nivel de piel como de musculatura. Para mejores resultados, nada mejor que contar con un fisioterapeuta durante todo el proceso, de tal modo que te acompañe a lo largo del proceso: que te ayude a eliminar el excedente con ejercicios específicos que te acerquen a la meta, y así lograr que la operación tenga resultados más óptimos. Igualmente, que tras la cirugía te ayude en el proceso de desinflamación y fortalecimiento del abdomen, este último aspecto, se logra únicamente con ejercicios.

Como ves hay opciones a este problema, acude con expertos y podrás recuperar el abdomen que tenías antes del embarazo.    

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