Cuándo recurrir a la ortodoncia

La ortodoncia es una parte importante de la salud de nuestro hijo. A partir de los tres años es necesario acudir a un ortodoncista infantil por si surgiese algún problema. Existen dos tipos de aparatos, los fijos y los removibles. En ambos casos, la estrecha colaboración entre padres e hijos es necesaria para llevar a cabo el tratamiento de manera satisfactoria.

Haz algo más agradable la visita al dentista

Tu hijo necesitará utilizar ortodoncia en el caso en el que se deban corregir los huesos o los dientes mal colocados, con el fin de conseguir una dentadura alineada. Lo que no quiere decir que todos los niños deban de llevarla para alcanzar sonrisas de anuncio, sino tan solo aquellos que lo necesiten. Y aquel que decide cuándo es necesario recurrir a la ortodoncia es el dentista o el ortodoncista infantil. Si te interesa prevenir posibles problemas en el crecimiento de los dientes o la mandíbula, es importante que lleves a tu hijo desde los tres años a un ortodoncista. Sea como fuere, una vez cumplidos los siete años, el niño debe empezar a pasar revisiones anuales a manos de un dentista.

Es evidente que ir al dentista infunde respeto a casi todos los crios, pero es necesario con tal de diagnosticar de manera precoz posibles problemas de crecimiento y evitarnos males mayores cuando sea más grande. Aunque los dientes de tu hijo se vean correctos y bonitos, el ortodoncista puede detectar complicaciones que no se perciben a simple vista, como la mordida invertida o problemas de mandíbula. El médico puede recomendar un tipo u otro de aparato dependiendo de cada caso particular. A grosso modo, podemos establecer dos aparatos diferenciados, los de quita y pon (removibles) y los aparatos fijos o brackets.

En en caso de los aparatos removibles se aprovecha que el niño está en fase de crecimiento para corregir defectos óseos de manera progresiva. Por ejemplo, cuando se tiene un problema de paladar estrecho. Normalmente se utilizan por la noche y el tiempo que el niño esté en casa. Piensa que cuanto más tiempo se emplee, más rápido se solucionará el problema. El precio de un aparato de este tipo suele rondar los 1500 euros, sin tener en cuenta el tratamiento previo o posterior al aparato.

Los brackets se colocan cuando todos la dentadura definitiva esté constituida

Los brackets controlan cada uno de los dientes para un resultado perfecto y solo puede ser utilizados cuando ya se hayan caído todos los dientes de leche y los dientes fijos estén crecidos. Ello depende de la edad dental, que no siempre se corresponde con la edad real del niño. A través de una serie de pruebas, como las radiografías panorámicas o cefalométricas, se puede decidir si se debe esperar o es el momento de iniciar el tratamiento. Normalmente, la edad para empezar a llevar los brackets se sitúa alrededor de los 10 años. El precio del aparato fijo es bastante más elevado, llegando a los 2.800 euros.

El uso de ortodoncia por parte del niño requiere una estrecha colaboración entre éste y los padres. En primer lugar, debes hacer comprender a tu hijo el porqué de la importancia del tratamiento para que colabore de forma activa en el mantenimiento del mismo. En el caso de la ortodoncia de quita y pon, es necesaria una gran constancia y, en todos los casos, unas reglas de higiene muy estrictas.

Niña en el dentista por michperu en Flickr

Chica con brackets por Pink Sherbet en Flickr

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