Consejos para evitar la otitis externa en los niños

Cada año, con la llegada del verano se incrementan los casos de otitis externa u otitis del nadador en los niños. La razón es el tiempo que pasan en el agua los niños y las posibles lesiones internas en el oído, aquí os proporcionamos una serie de consejos que reducirán el riesgo de sufrir esta infección.

Otitis del nadador

En apenas unos días terminará la temporada escolar y los niños tendrán un largo periodo de vacaciones marcado por el inicio del verano, es la época en la que se disfruta de los juegos al aire libre, del sol, de los baños en playas y piscinas, etc. Pero también es la época en la que se incrementa el riesgo de sufrir algunos tipos de enfermedades, es el caso de la otitis externa también conocida como otitis del nadador. Este problema suele incrementarse hasta un 50% en verano y la razón es el tiempo que pasan los niños disfrutando de los baños en el agua.

La otitis del nadador se caracteriza por la inflamación del conducto auditivo externo a causa de una infección, bacterias y hongos se pueden introducir en el oído y disfrutar de un caldo de cultivo excelente para su proliferación, agua y calor. Las defensas del oído se reducen debido al agua, ésta provoca que los oídos estén húmedos durante el tiempo suficiente como para que la piel fina que recubre el interior del conducto auditivo se lesione, lo que facilita la entrada de los microorganismos patógenos al organismo.

La otitis externa no siempre es fruto del abuso de los baños, un niño puede bañarse con moderación y sin embargo también puede sufrir esta infección. La razón es que el niño sufre una pequeña lesión en los oídos, o tiene la piel interna que recubre el conducto auditivo especialmente seca. ¿Cómo podemos saber si el niño puede estar sufriendo una otitis del nadador? Los síntomas son fácilmente identificables, picor y dolor en los oídos, molestias al masticar e incluso la aparición de una secreción trasparente en el oído, estos síntomas delatan la infección y la necesidad de acudir al pediatra para que aconseje el tratamiento oportuno.

La otitis es una infección que si se trata a tiempo no tiene consecuencias, pero si se ignora, se puede agravar hasta el punto de producir una inflamación aguda del conducto auditivo externo, causando pérdida de audición. Por eso es importante que ante la detección de alguno de los síntomas descritos, acudamos al pediatra. Cada año se producen en Europa unos 40.000 casos de otitis del nadador, la mayoría de casos corresponde a los niños, como ya hemos indicado, es algo lógico por el abuso de las horas de baño.

Se pueden seguir una serie de consejos para evitar la otitis externa en los niños, o al menos reducir el riesgo de que sufran la infección. Los especialistas recomiendan bañarse en aguas limpias, el riesgo se incrementa si los niños se bañan en ríos, estanques o pantanos, ya que el grado de contaminación puede ser mayor que el de una piscina. Se pueden utilizar medidas como unos tapones para los odios al bañarse, con ello se evitará que el agua entre, propiciando las condiciones para los microorganismos patógenos. Claro, que esta solución no es muy bien recibida por los niños, ya que estos tapones les molestan.

Después de cada baño hay que procurar mantener los oídos limpios y secos, pero hay que secar de forma suave y sin movimientos enérgicos para evitar que se puedan producir micro lesiones que favorecerían la aparición de la infección. Sobre la limpieza, no hay que utilizar bastoncillos de los oídos, algodón u otros objetos de limpieza, la razón es que es posible arrastrar hacia el interior a los microorganismos.

Son consejos bastante sencillos de seguir y contribuirán a reducir de forma significativa el riesgo de que los niños puedan sufrir este verano una otitis externa. Próximamente hablaremos de otras enfermedades o infecciones características durante la temporada veraniega.

Foto | Abardwell

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...