El parto natural frente al parto médico

Aquellos que se situan a favor del parto natural aseguran que es mucho más respetuoso con las necesidades de la mujer y con el recién nacido. En un parto natural se deja de lado la obstetricia, es decir, no se emplea tecnología médica a no ser que sea necesario por complicaciones en el desarrollo del parto. La mujer puede elegir la postura que más le conviene y debe de ser asistida por una matrona.

En el parto natural, la madre elige la postura que le sea más cómoda para dar a luz

Durante siglos las mujeres han dado a luz de manera natural y es evidente que las condiciones de salubridad de épocas pasadas no favorecían en nada la salud de la madre y su recién nacido. Sin embargo, ellas han seguido pariendo. El parto es un proceso eminentemente instintivo por lo que tiene de natural. Como el sexo, el alimentarse o el dormir, el parir viene acompañado de todo un proceso fisiológico que debemos dejar que siga su curso. Aquellos que están a favor de un parto natural o fisiológico argumentan que las condiciones de los hospitales occidentales hacen un flaco favor a las madres y a sus hijos.

La obstetricia o el parto médico sustituye determinados procedimientos naturales de la mujer por la tecnología médica. Ello puede ayudar a salvar la vida de la madre o del niño en un momento dado, pero, según los médicos y comadronas adscritos al parto natural, no es conveniente emplear la tecnología en todos los casos… tan solo en aquellos en los que se produzcan complicaciones o riesgos. En un parto médico se utilizarán procedimientos como la epistomología, la anestesia, los fórceps, la estimulación artificial con oxitocina o la cesárea. En países donde el parto médico se ha generalizado, el número de cesáreas es sensiblemente más elevado que en aquellos lugares donde el parto natural se sigue practicando con asiduidad.

Por otro lado, los detractores del parto médico no aprueban que el dar a luz, proceso de viaje interior para la mujer, tenga lugar en un ambiente tan impersonal y frenético como es un hospital. Añaden que, de este modo, se desvirtua el nacimiento y no se respeta a la mujer. Al mismo tiempo, y al emplear procedimientos tecnológicos que en la mayor parte de los casos no son necesarios, se suman riesgos añadidos que antes no estaban ahí.

Los ejercicios pre-parto ayudan a que estés mejor preparada

Las reglas básicas de un parto natural empiezan por crear un clima apropiado para el nacimiento. Esto pasa por elegir el lugar donde la parturienta se encuentre más a gusto, así como la postura. Podría parecer una tontería, pero desde las plataformas pro-parto natural se asegura que el respeto a estas dos nociones es esencial. El personal médico, por su lado, debe respetar a la madre y ayudarla si fuese necesario. La mujer tiene que sentirse emocionalmente segura y en un clima de intimidad, para que el parto fluya por sí solo.

En cuanto a la posición, la mujer debe gozar de libertad de movimientos hasta encontrar la postura que le resulta más cómoda. Los expertos aseguran que la tradicional posición horizontal que se emplea en los hospitales es totalmente inapropiada y más costosa para el niño. Se recomienda una posición vertical, mediante la cual las articulaciones de la cadera se dilatarán más y mejor y el recorrido del bebé será más corto, ayudándose de la fuerza de la gravedad para hacerse camino.

Rodéate de buenos profesionales

Si eliges un parto natural, rodéate de un personal médico cualificado que respete tu decisión pero que sea capaz de responder al instante si se produce cualquier dificultad. Es habitual que los partos naturales se desarrollen en casa de la madre y auxiliados por otras mujeres, profesionales del nacimiento, como son las matronas.

Mujer embarazada por dizznbonn en Flickr

Mujer embarazada 2 por :mavi: en Flickr

Recién nacido por marciookabe en Flickr

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