Mantener viva la relación cuando se tienen hijos

Para conseguir que una relación no se quede estancada en la rutina y solo se mantengan conversaciones sobre los temas diarios como los niños, la compra, los gastos, etc. Debemos esforzarnos en mantener los mimos y los detalles con la pareja y buscar momentos de intimidad. Evitar dejarnos en exceso y cuidar nuestra belleza aunque estemos en casa.

Cuando decides crear un hogar y te casas, la relación con la pareja suele cambiar.  Generalmente antes de la llegada de los hijos es como vivir en una luna de miel casi constante. Pero ¿qué podemos hacer para evitar que nuestra relación matrimonial se mantenga viva e intacta y no se vea perjudicada por la llegada de un bebé a casa?

En la sociedad en la que vivimos se nos exige que trabajemos un número determinado de horas. Muchas veces no podemos ni comer con nuestra pareja y se hace difícil llegar al final del día con la suficiente frescura como para hacer demasiados esfuerzos. Además, las conversaciones se vuelven muy rutinarias y suelen tener que ver con nuestros hijos, la compra, las facturas, la limpieza, etc.

Amor mutuo, confianza, respeto y conseguir momentos de intimidad ayudan a mantener viva la ilusión de pareja.

¿Qué podemos hacer para evitarlo? Lo primero que deberíamos pensar es si estamos dispuestos a hacer un esfuerzo personal. Si cada uno de nosotros fuéramos capaces de tener detalles con nuestra pareja, podríamos conseguir que la llama que nos unió no se apague nunca. ¿Cómo hacerlo? Pequeños detalles. Por ejemplo, una cena romántica sorpresa. Hay que tener en cuenta que tal y como están las cosas no todo el mundo puede salir a cenar fuera de casa, no sólo por motivos económicos, sino porque a lo mejor no se tiene con quien dejar a los pequeños.

Esto no es excusa. Hay que buscar momentos de intimidad. Un paseo cogidos de la mano, una cena en casa cuando los niños ya duermen, con velas, buscar momentos románticos que nos recuerden lo mucho que nos queremos, donde lo que tengamos que hablar sea de nuestros corazones, ilusiones, penas, lo que sea que necesitemos compartir con nuestra pareja. Debemos hacerle saber que es la persona más importante del mundo, con quien queremos compartir ese momento, buscar conversaciones íntimas que ayuden a mantener viva la relación de pareja, etc.

Las obligaciones paternas restan tiempo a la vida en pareja.

Podemos también dejarle  un mensaje en el teléfono, una nota en el espejo recodándole nuestro amor, unas flores de vez en cuando o un regalo, no necesariamente caro. Pequeños detalles, como cuando éramos novios. Esas cosas que se suelen hacer cuando uno está enamorado y que se suelen dejar de hacer no se sabe exactamente en qué momento. Además, solemos caer en la tentación de no arreglarnos demasiado en casa, nos arreglamos mucho al salir para que nos vean los demás, pero el exceso de confianza hace que muchas veces en casa nos dejemos un poco.

Todo esto requiere un esfuerzo que a veces no estamos dispuestos a realizar. Muchas veces nos dejamos llevar por la rutina y el cuidado de nuestros hijos y nos olvidamos de algo verdaderamente importante: mantener intacto nuestro amor, respeto y cariño hacia nuestra pareja para conseguir vencer juntos cualquier obstáculo en el camino.

Foto 1 por  Tela Chhe en Flickr

Foto 2 por tienvijifitien en Flickr

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