Los suplementos de yodo son necesarios durante 18 meses tras el parto

Una investigación pone de manifiesto que los suplementos de yodo son necesarios durante 18 meses tras el parto. Muchas mujeres abandonan la suplementación pensando que con el parto se acaba y no es así, ya que se necesitan al menos 18 meses tomando suplementos para restaurar los niveles de yodo correctos en el organismo.

Importancia del yodo tras en embarazo

Según los resultados de una investigación realizada por expertos del Institute of Marine Research (IMR) de Noruega, el nivel de yodo de muchas mujeres es insuficiente tras el parto y restaurarlos cuesta bastante tiempo. Según los análisis realizados, los suplementos de yodo son necesarios durante 18 meses tras el parto, con ello se logra alcanzar el nivel que se tenía durante el embarazo.

Los resultados muestran que el nivel de yodo es más bajo en las mujeres seis semanas tras el parto, por otro lado, los suplementos de yodo y otros productos enriquecidos con este elemento químico, han demostrado ser efectivos para elevar su nivel en el organismo, pero, eso sí, deben tomarse durante los 18 meses indicados. Los investigadores explican que durante el embarazo la necesidad de yodo aumenta considerablemente, pero las mujeres no toman todo lo que necesitan, por lo que se produce una descompensación, de hecho, esta deficiencia se considera prevalente en toda Europa, aunque en realidad se trata de un problema global.

Los expertos recuerdan que, en estudios anteriores se ha relacionado la ingesta deficiente de yodo durante el embarazo, con un desarrollo infantil deficiente, y concretamente en lo referente al desarrollo de las habilidades lingüísticas. También apuntan que los bebés son vulnerables a la deficiencia de yodo, debido a que sus reservas de yodo tiroideo son escasas, para evitar esto es necesario que las madres tengan un correcto nivel de este elemento durante la gestación.

Durante el embarazo, los requerimientos de yodo son elevados debido al aumento de la síntesis de las hormonas tiroideas, la transferencia de yodo al futuro bebé, y el aumento de la filtración glomerular, algo que deriva en un incremento de las pérdidas urinarias. Las necesidades de yodo también aumentan durante la lactancia, ya que se secreta en la leche materna y es una fuente de yodo crucial para el lactante. Son muchos los motivos por los que hay que controlar que el nivel de yodo sea el correcto, por ello, tras el estudio se apuntan errores en las recomendaciones de yodo de Noruega.

Según las recomendaciones de nutrición nórdicas, se debe realizar una ingesta de yodo de 175 microgramos por día, sin embargo, la OMS (Organización Mundial de la Salud) recomienda 250 microgramos/día, es evidente que existe un desfase. Los investigadores han realizado un detallado estudio midiendo las concentraciones de yodo durante el embarazo, tras el parto, y a los bebés cuando cumplieron 18 meses de edad. En todos los casos se apreciaron niveles de yodo por debajo de lo recomendado, por eso se recomienda encarecidamente tomar suplementos incluso antes del embarazo, y tras el parto, mantener la suplementación 18 meses permitirá recuperar los niveles adecuados y el bebé recibirá lo que necesita a través de la leche materna.

Los expertos consideran necesario que se revisen las recomendaciones y que los médicos hablen con las mujeres que acaban de ser mamás para que mantengan la suplementación, ya que el hecho de dar a luz no indica que se haya de abandonar. Podéis conocer todos los detalles de la investigación a través de este artículo publicado en la revista científica Maternal & Child Nutrition.

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