Las etapas del parto

Dilatación, expulsión y alumbramiento

Como ya hemos indicado en los posts sobre las semanas del embarazo, no se conocen a ciencia cierta las causas por las que se inicia el mecanismo de parto, se cree que se trata de un conjunto de hechos lo que lo provoca. El inicio de las etapas del parto varía dependiendo de cada mujer y se da mediante las sustancias producidas por la placenta, el feto y la madre.

También intervienen otros factores como pueden ser el tamaño del feto y su incidencia en los músculos uterinos. Con respecto a las sustancias producidas por el feto, se sabe que cuando los pulmones están maduros producen un tipo de proteína que se vierte sobre el líquido amniótico, con lo que se desencadena una alteración hormonal responsable en parte de la activación del mecanismo de parto.

Las etapas del parto son tres, la primera etapa es la dilatación, se trata de un periodo que puede llegar a durar unas 18 horas en el caso de las madres primerizas y en el que se inicia una dilatación del cuello uterino o cérvix, apertura por la que debe pasar el futuro bebé. Generalmente las medidas del cuello uterino se establecen en unos 4 centímetros de longitud y unos 2,5 centímetros de diámetro, medidas que se alterarán con la dilatación hasta alcanzar los 10 centímetros.

Gracias a las contracciones de parto uterinas es posible la dilatación, inicialmente estas contracciones se producen en espacios temporales de entre 3 y 15 minutos y una duración de 30 segundos, a medida que avanza el trabajo de parto, estas se incrementan en duración y frecuencia, hasta que finalmente el cuello uterino alcance la medida óptima para el nacimiento del bebé, es decir 10 centímetros.

La segunda etapa sería la expulsión, una vez el futuro bebé ha descendido por el canal de parto, el empuje que realizan los músculos y la fuerza de las contracciones uterinas permitirán la salida del feto. En esta fase se contemplan dos fases, una fase temprana no expulsiva en la que a pesar de que la dilatación ha alcanzado su máxima, no se produce en la futura mamá el deseo de pujar, la razón es que el feto todavía no ha alcanzado el suelo pélvico. La segunda fase es cuando el futuro bebé sí ha alcanzado el suelo de la pelvis y la futura mamá siente la necesidad de empujar.

Durante la expulsión, la cabeza del futuro bebé se flexiona uniendo su mentón a su pecho, posteriormente se produce el encajamiento y el avance del feto, que realiza una rotación de 90º hacia la izquierda adaptándose a la situación de los músculos del piso pélvico. Este avance provoca el desplazamiento de los genitales externos de la madre y la cabeza del feto se sitúa debajo de la sínfisis púbica. Cuando la cabeza del feto sale, se procede a realizar un giro de 45º y el feto vuelve a la posición inicial antes de que realizara la rotación de 90º. En la fase de expulsión, una vez salen los hombros, el resto del cuerpo sale con gran facilidad iniciándose la última fase, el alumbramiento.

En el alumbramiento se produce una expulsión del cordón umbilical, las membranas y la placenta, proceso que puede durar hasta 30 minutos. El descenso del cordón umbilical marcará el desprendimiento de la placenta, las contracciones uterinas se mantendrán hasta la completa expulsión de todo el conjunto, además contribuirán a comprimir los vasos terminales del miometrio que ya no serán necesarios.

Algunos especialistas indican que el parto tiene cuatro fases, la última se denominaría recuperación inmediata o puerperio inmediato y comprendería un periodo de dos horas desde que se produjo la expulsión del bebé en la fase de alumbramiento. Quedan algunos detalles más sobre las etapas del parto y de ellas hablaremos en sucesivos posts.

Más información | Wikipedia
Foto | Salimfadhley

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...