El parto inducido puede reducir el riesgo de cesárea

Un nuevo estudio concluye que el riesgo de cesárea se reduce en un 12% si se lleva a cabo la inducción al parto, estos resultados pretenden ser concluyentes y mostrar a la comunidad médica que es mejor la inducción al parto que esperar a ver cómo se desarrolla, ya que de este modo se incrementaría el riesgo de cesárea.

Cesáreas son motivo

Un grupo de investigadores de la Universidad Queen Mary (Reino Unido) ha llevado a cabo un estudio en el que se concluye que el parto inducido, puede reducir el riesgo de cesárea hasta en un 12%, en comparación con aquellos embarazos en los que los especialistas médicos esperan y observan el desarrollo antes de tomar una decisión. Los resultados obtenidos son contrarios a la actual convicción de que la inducción al parto aumenta el riesgo de cesárea, en realidad el parto inducido aumenta la posibilidad de que el parto sea vaginal.

Hasta un 20% de los nacimientos se realizan por inducción al parto, las razones para ello son varias, diabetes gestacional, rotura prematura de la membrana placentaria, preeclampsia, sufrimiento fetal, etc. Aunque algunas personas relacionan la inducción al parto con un mayor riesgo de cesárea, las evidencias de estudios anteriores muestran que no es así, por ello los expertos consideraban que era necesario desarrollar un estudio con más pruebas y una buena base científica para poder demostrarlo.

El grupo de expertos analizó 157 ensayos aleatorios que incluían 31.085 partos a fin de determinar si existía mayor riesgo de cesárea asociada a la inducción al parto, también se analizó si en aquellos partos en los que los especialistas médicos esperaban a ver cómo evolucionaba, se relacionaban con un mayor número de cesáreas. Parece ser que en los casos de embarazos a término la reducción de cesárea era evidente, como hemos indicado, hasta un 12% menos que en los partos de observación, en cambio en los partos prematuros no se observó esta diferencia.

La inducción al parto fue beneficiosa en los embarazos de bajo y alto riesgo, redujo el riesgo de complicaciones en las madres y el riesgo de muerte fetal. Parece ser que influye significativamente el tipo de fármaco que se emplea para la inducción, en el caso de Estados Unidos, Canadá o el Reino Unido se utiliza la prostaglandina E2, asociada a la reducción del parto por cesárea. Sin embargo, no ocurre lo mismo con la amniotomía y la oxitocina, estas hormonas no se asociaron a la reducción del riesgo de parto por cesárea.

Estos resultados podrían ayudar a la comunidad médica a decidir qué mujeres deben someterse a la inducción al parto, así como explicar a las futuras mamás los beneficios de inducirlo. A pesar de estos resultados, algunos expertos siguen abogando por esperar a ver cómo se desarrolla el parto antes de tomar una decisión, algunos estudios han determinado lo contrario a lo hallado en este, se determina que el parto inducido provoca tasas más elevadas de cesárea.

Por esta razón es fácil deducir que el estudio realizado por los expertos de la Universidad Queen Mary sigue siendo insuficiente, se deberá realizar un nuevo estudio que pueda aportar más pruebas y datos que no puedan ser refutados, hay que tener en cuenta que existen muchos factores y variables y que cada mujer es diferente, en unos casos se podrá recomendar la inducción al parto, en otros no. El estudio ha sido publicado en la revista científica CMAJ (Canadian Medical Association Journal), a través de este enlace podréis conocer todos sus detalles.

Foto | madaise

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...