Dispositivo de cuello uterino para reducir el riesgo de parto prematuro

Un nuevo estudio desarrollado en Italia muestra que el pesario cervical es efectivo para reducir el riesgo de parto prematuro. El pesario es un dispositivo o anillo de silicona que se coloca en el cuello uterino cerrándolo, se trata de un sistema eficaz y menos invasivo que otros procedimientos, y capaz de reducir casi en un 50% el riesgo de tener un bebé prematuro en los embarazos con un cuello uterino.

Pesario cervical

Según los resultados de un estudio desarrollado por un grupo de investigadores de la Universidad de Nápoles Federico II (Italia), el dispositivo de cuello uterino o pesario cervical puede reducir el riesgo de parto prematuro de forma significativa en aquellas mujeres que tienen un cuello uterino relativamente corto. Hay que decir que este dispositivo o anillo de silicona que cierra el cuello y que se extrae a las 37 semanas del embarazo, ha sido objeto de estudio desde hace unos años, considerándose que era un sistema eficaz, menos invasivo e ideal para reemplazar la cirugía de sutura cervical en las mujeres con debilidad en el cuello uterino.

El pesario cervical mantiene el cuello uterino cerrado y además puede cambiar la inclinación del canal cervical, en los ensayos realizados antaño con mujeres que tenían el cuello uterino débil se obtuvieron resultados satisfactorios, aunque como efectos secundarios se apuntó un mayor flujo vaginal, lo que obligaba a realizar nuevas investigaciones. En este nuevo estudio participaron 300 mujeres con un cuello uterino corto que fueron divididas en dos grupos, a las del primer grupo se les colocó un pesario cervical, las del segundo grupo actuaron como grupo de control.

Como comentábamos, se han realizado varios estudios, y aunque en algunos casos se ha demostrado la efectividad, en otros no, por lo que se puede decir que los datos generales del pesario cervical son contradictorios, a esto hay que añadir algunos efectos secundarios que debían ser analizados, como el mencionado mayor aumento del flujo vaginal. Con este nuevo estudio se pretendía dar una respuesta más definida a la efectividad del dispositivo.

El pesario se eliminó entre las 37 semanas 0 días y las 37 semanas 6 días de gestación o antes si estaba clínicamente indicado, las mujeres que actuaron como grupo de control recibieron la atención estándar habitual. Con una longitud cervical de 20 mm o menos, a las mujeres de ambos grupos se les recetó progesterona vaginal hasta que alcanzaron las 36 semanas y 6 días de embarazo, no se les recomendó hacer reposo en cama ni restringir la actividad.

Habitualmente el cuello uterino tiene unos 30 milímetros de longitud, cuando esta medida es inferior a 25 milímetros se considera que existe una incompetencia del cuello uterino. A menor tamaño, mayor es el riesgo de tener un parto prematuro, con menos de 25 mm el riesgo es de un 18%, con menos de 20 mm el riesgo se eleva a un 25% y con menos de 15 mm el riesgo alcanza el 50%.

Según los resultados obtenidos, las mujeres que utilizaron el dispositivo redujeron el riesgo de parto prematuro en aproximadamente un 50%, tuvieron bebés más grandes y más sanos (algo lógico, ya que se lograba alcanzar el parto a término), y no necesitaron atención en la unidad de cuidados neonatales. Se constata que el uso del pesario cervical no redujo la tasa de cesáreas, el riesgo de infección o de muerte fetal.

Los expertos comentan que el pesario cervical es un tratamiento de bajo coste que tiene un gran potencial para ayudar a las futuras mamás que tienen el cuello uterino corto, de todos modos, se puede decir que seguimos con la misma incógnita, ya que el estudio se realizó en un único centro y es necesario que se realicen nuevos ensayos de mayor envergadura, con más mujeres y en distintos centros para ratificar estos primeros resultados.

De todos modos, sopesando los diferentes estudios realizados hasta la fecha, se puede decir que existen muchas evidencias de que este dispositivo es efectivo para reducir el riesgo de parto prematuro. Podéis conocer todos los detalles de la investigación a través de este artículo publicado en la revista científica JAMA.

Foto | Arkansas ShutterBug

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...