Se produce una muerte perinatal en el mundo cada 16 segundos

Un informe advierte que se produce una muerte perinatal en el mundo cada 16 segundos, lo que supone casi dos millones de muertes de bebés. El problema se agrava este año y se pueden sumar 200.000 muertes más debido a la pandemia de coronavirus, que ha hecho que se reduzca aún más la precaria atención sanitaria de los países en vías de desarrollo.

Mortalidad infantil en el tercer mundo

Según un estudio estadístico realizado por la OMS (Organización Mundial de la Salud), la ONU (Organización de Naciones Unidas) y UNICEF (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia), entre otros organismos, se produce una muerte perinatal en el mundo cada 16 segundos. Recordemos que el periodo perinatal se inicia a las 22 semanas de gestación y finaliza en la primera semana tras el nacimiento.

Se estima que son unos dos millones de muertes cada año, pero estas cifras se pueden incrementar debido a problemas como la interrupción de los sistemas de salud por la pandemia de COVID-19, con lo que, según las organizaciones mencionadas, la situación puede aumentar en 200.000 el número de fallecimientos perinatales. Recordemos que en los países desarrollados, el sistema sanitario se ha centrado en la pandemia, dejando a un lado otro tipo de problemas de salud, pero en los países en vías de desarrollo este tipo de acciones tiene consecuencias devastadoras.

Por ello, una gran parte de la cifra de muertes se concentra en los países con ingresos medios y bajos, las cifras indican que tres de cada cuatro fallecimientos que se produjeron en 2019, fueron en el África subsahariana o Asia meridional. Los responsables del trabajo apuntan que la mayoría de estas muertes podrían haberse evitado con una atención prenatal adecuada, una comadrona cualificada y un seguimiento más exhaustivo del embarazo, pero tampoco hay que olvidar la atención postnatal. Desde Unicef se advierte que más allá de la pérdida de vidas, los costes psicológicos y económicos para las mujeres, sus familias y las sociedades, son graves y duraderos, todo recae sobre los más débiles y desfavorecidos.

A la lamentable cifra de muertes, se podrían sumar, como hemos comentado, unos 200.000 fallecimientos adicionales en un periodo de 12 meses y repartidos entre 177 países de ingresos medios y bajos. Esto supone un incremento del 11’1% en un año, pero es probable que la factura sea mayor debido a la lenta y costosa recuperación de los débiles sistemas sanitarios, a no ser que se brinde la ayuda necesaria para una rápida recuperación. Parece evidente que el panorama no facilitará que se cumplan algunos de los puntos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas.

Los expertos aseguran que la pandemia de coronavirus ha provocado una grave crisis secundaria para la salud de mujeres, niños y adolescentes, aunque más que crisis secundaria se puede decir que es ampliar la ya existente. Hasta hace poco, sólo unas pocas mujeres de los países en vías de desarrollo recibían una atención sanitaria con cierta calidad, ahora podemos imaginarnos la situación. Se apunta que, aunque se han realizado avances en el campo sanitario, los progresos en la reducción de la tasa de mortinatalidad han sido lentos, en el periodo comprendido entre el año 2000 y el año 2019, la tasa anual de reducción de este tipo de mortalidad fue del 2’3%, nada que ver con la correspondiente a la mortalidad neonatal que alcanzó el 2’9%, o el 4’3 % de mortalidad de los bebés de uno a 59 meses de edad.

Se llega al consenso de que es posible tener un progreso adecuado en todos los segmentos si se llevan a cabo políticas, programas e inversiones sólidas y de calidad, lo cierto es que es un tema del que se habla cada año y no parece remover suficientes conciencias políticas. El dinero es un problema porque no hay interés en ayudar, se ofrecen ayudas que se pueden considerar testimoniales para acallar bocas, por supuesto, son insuficientes.

Hay que destacar que en los países desarrollados también ha aumentado la mortinatalidad, lo que demuestra que no es sólo un problema de recursos y dinero. En 2019 un total de 39 países de altos ingresos tenían más mortinatos que muertes neonatales, y en 15 de ellos se producían más mortinatos que muertes infantiles, veremos cómo quedarán las cifras de este año debido a la pandemia. En definitiva, os recomendaos acceder a este artículo publicado en la página de Unicef y conocer con detalle la añadida y grave crisis sanitaria que ha causado la pandemia de coronavirus.

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