Se pide la introducción del impuesto de los refrescos en Estados Unidos para proteger a la infancia

En varias ocasiones, los organismos de salud de Estados Unidos han pedido a los gobiernos locales, estatales y nacionales que consideren la introducción del impuesto de los refrescos como una medida efectiva para mejorar la salud de niños y adolescentes. Esta solicitud ha sido obviada en varias ocasiones y ahora se vuelve a solicitar, y posiblemente de nuevo será desoída.

Bebidas azucaradas en Estados Unidos

La Academia Americana de Pediatría y la Asociación Americana del Corazón, advierten a los padres de los riesgos asociados al consumo excesivo de bebidas azucaradas que realizan algunos niños, ambas organizaciones piden nuevamente la introducción del impuesto de los refrescos en Estados Unidos para proteger a la infancia, además de otras estrategias para reducir el consumo de refrescos, por ejemplo, subvenciones para fomentar la elección de bebidas más saludables.

Los refrescos azucarados son una de las principales fuentes de azúcares añadidos en la dieta de niños y niñas, se calcula que un 17% de las calorías que consumen niños y adolescentes proceden de los azúcares añadidos y, aproximadamente la mitad de esas calorías proceden de las bebidas azucaradas. Aunque es cierto que el consumo de estas bebidas en Estados Unidos se ha reducido, todavía se observa un consumo demasiado elevado, calculado en una media de 150 calorías diarias, lo que irremediablemente aumenta el riesgo de sufrir problemas de salud como el sobrepeso, la obesidad o enfermedades como la diabetes tipo 2.

Ambas organizaciones han realizado una nueva declaración conjunta en la que se realiza un llamamiento a las autoridades locales, estatales y nacionales para que consideren incrementar el precio de las bebidas azucaradas, como una de las medidas que pueden incentivar la reducción de su consumo. Argumentan que el gravamen ha demostrado ser efectivo, por lo que es una medida que no se debe dejar pasar si se quiere ayudar a mejorar la salud de niños, adolescentes y de la población en general. Recuerdan a los responsables políticos que en algunas ciudades este impuesto está vigente desde hace algún tiempo, como en Berkeley, California y Filadelfia, y los resultados han sido satisfactorios, logrando incrementar el consumo de bebidas saludables como el agua y reduciendo el consumo de refrescos.

En un estudio publicado el año pasado se concluyó que los habitantes de Filadelfia tenían un 40% menos probabilidades de consumir bebidas azucaradas tras la introducción del gravamen, pero este es sólo un ejemplo de su efectividad. Lo cierto es que la medida se pide desde hace bastante tiempo, pero la industria estadounidense de los refrescos ha logrado frenarla a base de inversiones millonarias. Por otro lado, la Asociación Americana de Bebidas asegura que se está reduciendo gradualmente el contenido de azúcar en las bebidas, siendo una estrategia más efectiva.

El caso es que la nueva declaración realizada por las organizaciones mencionadas pide que se trabaje más para reducir la comercialización de estas bebidas, no confiando en lo que dice la industria (y es que es difícil confiar después de tantas promesas incumplidas). La Academia Americana de Pediatría y la Asociación Americana del Corazón comentan que como país hay que decir “no” a la comercialización de bebidas azucaradas, ya que se sabe que es eso lo que funciona para proteger la salud de los niños, por lo que ya es hora de implementar políticas efectivas que reduzcan las tasas de consumo, tal y como se hizo en su momento con el tabaco.

Podéis conocer más detalles sobre el comunicado a través de este artículo publicado en la American Academy of Pediatrics.

Foto 1 | Spectrum Clicks

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